miércoles, 29 de octubre de 2014

A veces apelo a la calma pensando que mi corazón es un velero flotando en la bañera (y tú a estribor soplando, y yo a dos velas). A veces me confundo y te pido que me envíes un beso cuando en verdad lo que intento decirte es que bases tus besos en los versos que camufladamente para tí escribo. A veces quiero decirte que intento decirte tanto, que las palabras se me hacen una bola dentro, cortándome el oxígeno y me pongo azul, y al igual tú te crees que soy azul como los príncipes azules, pero no amor mío, no: es que me ahogo. Es que no es sano tener la cara azul por muchas blancanieves que digan lo contrario. Es que no es sano andar todo el día buscando la palabra precisa capaz de describir el sentimiento exacto. Es que decir te quiero o te amo o te adoro a veces no sacia y pierde su efecto si se dice mucho. ¿Qué decirte entonces? ¿Que hacer?
Quizá quedarme aquí. 
Disfrazarme de tiempo y estar

aquí,

esperándote,

en silencio.

viernes, 17 de octubre de 2014

Para mi lo de escribir no es más que una broma interna para reírme de mi auténtica naturaleza. Y lo hago como un puto loco suicida, quizá por eso muchas veces no soy consciente de lo escrito. Y fumo, y sí, dicho sea de paso, tambien bebo alguna que otra cerveza, 
¿Algún problema?
Seguiré escribiendo aunque no 
me lea nadie 
(al igual que tú deberías dejar 
de leerme si no te llego).

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...