miércoles, 19 de febrero de 2014

MISIÓN AMARTE....
Es una larga historia. Bueno, en realidad no es tan larga. Simplemente hace unos días leí que la Voyager I, lanzada al espacio el 5 de Septiembre de 1977 llevaba un disco de oro con fotos de la vida en la tierra a modo de carta de presentación para posibles contactos extraterrestres. Leí que el disco también incluía saludos en 55 idiomas y una colección de música: desde cantos gregorianos al "Yoy are my destiny" de Paul Anka, pasando por un tema llamado Dark Was The Night, compuesto en los años 20 por Blind Willie Johnson, cuya madrastra dejó ciego a los siete años tras echarle cal viva en los ojos. Aparte de su ceguera, Johnson murió en la pobreza, de pulmonía, después de dormir envuelto en periódicos mojados entre las ruinas de su casa destruida por el fuego. Pero su música, en fin, consiguió salir del Sistema Solar.
Y entonces se me ocurrió esto, pedirle a la NASA que incluyera tú foto en la próxima misión a Marte, como ejemplo de belleza ante posibles contactos extraterrestres.
Espero que entiendas ahora por qué ya no llevo tu foto en la cartera y se te pase el enfado. No la tiré para olvidarte, se la di a los tipos de la NASA para que tú imagen viaje por los confines del Universo...

martes, 18 de febrero de 2014

De todo, hay de todo. Gente que camina atenta al móvil, gente que teclea y sonríe, gente que se choca por andar pendiente del móvil, gente que tropieza, se hace sangre, y cuelga la brecha en su muro, gente que envía emoticonos cuando las palabras no bastan o no se ven capaces de encontrar la palabra apropiada. Berenjenas, un mono con los ojos tapados, un anillo, unos labios, gente que comparte vídeos, gente seleccionada en grupos, grupo “Hermanos”, grupo “Curro”, grupo “Amigos curro”, grupo “Amigos urba”, Grupo “Amigos pueblo”. Grupos que comparten chistes, copiapegas, risas enlatadas, miles y miles de gigas de información dedicadas al entretenimiento para pasar el rato, para los tiempos muertos, para los trayectos en autobús, o en el andén, o en los semáforos, o mientras se dora la pizza. o cuando el duerme, gente que confía en cambiar el mundo desde un sofá, gente que siente el poder en sus pulgares, gente cool, gente in, gente inmóvil.

sábado, 15 de febrero de 2014



Anoche soñé que un coche de policía arrasaba las plantas de mi jardín. Desperté de repente (yo no tengo jardín) y ahí estabas, a los pies de mi cama, observándome mientras te abrochabas el pantalón. Ven, te dije. No puedo, llego tarde al trabajo. Que le den por culo al trabajo, te necesito. La puta poli acaba de destrozarme el jardín. ¿Qué jardín? El de dentro, supongo, tengo miedo, ven, abrí la cama y te hice un gesto, te acercaste para darme un beso y entonces te agarré por la cintura y tiré de ti. No puedo, Juan, ya llego tarde, sólo será un minuto, te necesito. Está bien: un minuto y me voy, ¿vale? Te tumbaste a mi lado. Yo aproveché tú camisa abierta para apretar mi cabeza contra tu escote, sentir calor, o el eco del mar en tus latidos mientras tú me acariciabas ¿Tuviste un mal sueño? Ya te digo, la policía destrozó mi jardín. No te vayas, por favor, tengo miedo. ¿Y a qué tienes miedo? A que te vayas. Pero tengo que irme. En esto metí mi mano por debajo de las copas de tu sostén y comencé a acariciarte los pechos. Juan no sigas… Tus pezones comenzaron a ponerse duros, lanzaste un par de gemidos sordos pero al instante conseguiste zafarte. 
Ya vale, Juan. Otro día. Me tengo que ir.
Ya en pie te abrochaste la camisa y cojiste tú chaqueta de la silla, era azul, del mismo azul que el pantalón, parecía un uniforme, al retirar la chaqueta pude ver en el respaldo un cinturón con balas, porra de goma y una pistola, y en la chaqueta, tú placa de la Policía Municipal, te agachaste para cojer la gorra del suelo y me diste un último beso, antes de marcharte me señalaste una nota sobre la mesilla: 
¡No te olvides de eso!, me dijiste.
Sonó un portazo y me acerqué a la nota. 
Era una multa de tráfico cumplimentada 
a mano con mis datos. 
Doscientos euros por saltarme 
el STOP de tú cuerpo.

jueves, 13 de febrero de 2014


Yo creo en la cultura del esfuerzo pero no en eso que llaman disciplina militar, eso de “la letra con sangre entra”, sólo sirve de muro de contención para los traumas, a un niño hay que educarle en la pasión por las cosas, en el ansia por descubrir y llenarle el coco de conocimientos prácticos y útiles. Hay que hacerle comprender que las matemáticas molan, que las ciencias molan y que la historia mola, en lugar de darle un sopapo cada vez que levanta la vista de un libro que memoriza como un papagayo. Tal vez a base de collejas el niño acabe estudiando algo que no le guste con el único propósito de ganar dinero, pero a todas luces ese niño acabará siendo un perfecto hijo de puta capaz de pisar al contrario, capaz de despedir a mil a golpe de firma con tal de aumentar su margen de beneficios. Quiero entender que la esencia humana no es eso, que la vida es aprender, descubrir y aportar. La vida es Manuel Elking Patarroyo, descubridor de la primera vacuna contra la Malaria, la vida es Shakespeare, Da Vinci, Volta, Freud, Pasteur. Y algo me dice que no estamos educando a nuestros hijos en esa precisa dirección..

miércoles, 5 de febrero de 2014

Me marcaste a fuego por dentro igual que se marca al ganado en el matadero.
Sí, lo reconozco. Soy ganado. Me ganaste.
Pienso en ti y te busco por dentro, y te muerdo y te como para saber a qué sabes después de tantos años. Busco en mi cabeza neuronas con tu nombre, tu bandera en el Everest de la memoria, y cada vez que te encuentro y te muerdo y te trago, sabes a margarita deshojada y me atraganto.
Por eso, si alguna vez te cruzas con algún tonto como yo, o si montas en un autobús y piensas: este conductor es idiota, o crees que al vecino le falta un hervor, o no entiendes por qué hay reos que simpatizan con sus verdugos, ten en cuenta que, tal vez, todos ellos antes eran listos. 

Fueron listos pero un recuerdo caníbal 
les consumió por dentro.

lunes, 3 de febrero de 2014

Escucha esta canción y olvídate de ti por un rato. Borra tu pasado, tu nombre, tus planes. Apaga el iPhone y camina, cuando inicies la marcha, simplemente escucha. Hazlo como follan los ciegos: sintiendo. Deja que el viento te golpee y observa las calles con ojos de absoluta novedad. Observa lo extraña que es la gente. Observa ese edificio y esa luz que parpadea. El cartel de SE VENDE colgado de un balcón con macetas, el estreno de otra peli, un camión. Fíjate en las ruedas del camión cómo se mueven. 
Giran y avanzan, como tú. 
Y hacen ruido. 
Que no te importe el ruido.
El viento también lo hace.

sábado, 1 de febrero de 2014

Por suerte los pies no tienen sentimientos, puedo caminar y alejarme aunque te siga queriendo de tobillos para arriba, aunque mis manos mueran por tocar tus pies muertos de frío. Fingir entereza y gritarle al mundo que la mujer de mi vida no se fue, que fue mi otra vida quien se quedó con ella; que fue mi nueva vida la que aceleró el paso, la que marcó como spam mi futuro a su lado. 
Ya veremos que ocurre cuando pase la anestesia.

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...