domingo, 25 de mayo de 2014

¿A dónde Irán a parar los besos que no se dan?
Dicen que esos besos no vuelven,
porque esos besos se pierden,
y no volverán jamás.
Pero, el no besar unos labios
que a ti no te pertenecen,
que a ti no te lo ha pedido
eso no es beso perdido
en todo caso, deseo fallido.
Y pueda ser que algún día
con esos labios te encuentres
y con los tuyos se fundan.
No será ese beso el perdido
al que hoy te refieres,
será como un pequeño… gran premio
ganado en la lotería
sin haber jamás jugado.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Hace mucho, mucho tiempo, un joven gavilán de cuerpo fibroso volaba cierta tarde jugando con el viento, cuando vió una estrella muy brillante, y se enamoró. Excitadísimo, regresó inmediatamente junto a sus amigos, loco por contarles que había descubierto lo que era el amor.
-¡Que tontería! - fue la fría respuesta que escuchó. -Las estrellas no fueron hechas para que los gavilanes pudieran volar a su alrededor. Búscate un árbol, o un campanario, y enamórate de algo así. Para eso fuimos creados.
Decepcionado, el gavilán decidió simplemente ignorar el comentario de alguno de sus amigos, y se permitió volver a alegrarse con su descubrimiento. "Que maravilla poder soñar", pensaba. La noche siguiente la estrella continuaba en el mismo lugar, y él decidió que subiría hasta el cielo y volaría en torno a aquella luz radiante 
para demostrarle su amor.
Fue muy difícil sobrepasar la altura a la cual estaba acostumbrado, pero consiguió subir algunos metros por encima de su nivel de vuelo normal. Pensó que si cada día progresaba un poquito, terminaría llegando hasta la estrella. Así que se armó de paciencia y comenzó a intentar vencer la distancia que la separaba de su amor.
Esperaba con ansiedad la llegada de la noche, y cuando veía los primeros rayos de la estrella, agitaba ansiosamente sus alas en dirección al firmamento.
Los comentarios de alguno de sus amigos eran cada vez más dañinos, deberías dejar de lado estos sueños inútiles y conseguir un amor posible de alcanzar.
El joven gavilán, irritado porque nadie respetaba lo que sentía, decidió alejarse de estos, pero en el fondo -como, por otra parte, siempre sucede -quedó marcado por sus palabras y consideró que tal vez tuvieran razón.
Así, durante algún tiempo, intento olvidar a la estrella y enamorarse de la luz de estrellas suntuosas, y del fuego de las velas que quemaban en las más bellas 
catedrales del mundo.
Pero su corazón no conseguía olvidar a la estrella, y después de ver que la vida sin su verdadero amor no tenía sentido, resolvió reemprender su búsqueda.
Noche tras noche intentaba volar lo más alto posible, pero cuando la mañana llegaba, estaba con el cuerpo helado y el alma sumergida en la tristeza.
Entretanto, a medida que se iba haciendo mayor, pasó a prestar atención a todo cuanto veía a su alrededor. Desde allá arriba podía vislumbrar las ciudades llenas de luces, donde probablemente sus amigos ya habrían 
encontrado un amor.
Veía las montañas heladas, los océanos con olas gigantescas, las nubes que cambiaban de forma a cada minuto. El gavilán comenzó a amar cada vez más a su estrella, porque era ella la que la impulsaba a volar.
Pasó mucho tiempo y un buen decidió preguntar por alguno de aquellos "AMIGOS". Fue entonces que supo por los vecinos que muchos de ellos, aún estando vivos, estaban muertos fueron quemados en las lámparas y en las llamas de las velas destruídos por amores que juzgaban fácil.
El gavilán, aún cuando jamás haya conseguido llegar hasta su estrella, vivió muchos años aún, descubriendo cada noche cosas diferentes e interesantes y comprendiendo, que, a veces, los amores imposibles traen más alegrías y beneficios que aquellos que están 
al alcance de nuestras manos.


martes, 13 de mayo de 2014

Estoy sentado frente al ordenador donde intento escribir, justo al lado en una mesita redonda me parapetan tres cadáveres de cervezas, una cuarta medio muerta y las cenizas de media docena de Winston bailando al aire en el cenicero. Mi mujer duerme en la habitación contigua, agotada después de un largo día de trabajo. Supongo que el matrimonio es algo así como esto: vigilar desde el extranjero mientras ella duerme. O sentirme extranjero con el resto de las mujeres mientras “la mía” duerme.
Aburrido como estoy, me da por comparar, comparo la diferencia que existe, por ejemplo entre Madrid y Cataluña en lo que respecta al regimen de los bienes gananciales. 
Yo me casé en régimen de bienes gananciales sin pensarlo o discutirlo si quiera, yo elegí los bienes gananciales por una cuestión de principios, si un mal día me divorciara de ella, se lo daría todo, porque todo me importa una mierda.  
Se lo daría todo y me iría a vivir a Praga, eso es: Sería un mendigo en Praga y escribiría al desamor y pediría limosna junto a los muros de la casa donde nació Kafka.

lunes, 12 de mayo de 2014

Tú naciste princesa y lo serás por siempre, yo, sin embargo, fui el sapo, y la noche, y la lluvia. Anduve durante mucho tiempo, quizá demasiado, buscándome a mí mismo en un pozo sin fondo, pero mira por donde quién me iba a decir a mi, que aquel pozo al final, sería un túnel y tú la luz, o dicho de otro modo: tanto me busqué que te acabé encontrando, o dicho de otro modo: ya no soy capaz de entenderme sin ti, o dicho de otro modo, sólo los hombres con suerte, cuando tocan fondo, entre el fango encuentran cofres con tesoros. Gracias al Amor que siento por tí descubrí que el amor, como la vida son dos medias naranjas exprimidas por igual: Imposible entender una mitad sin la otra, se acabarían secando y por tanto, muriendo solas.
Yo no quiero acabar así: 
Prefiero desvivirme por ti.
Ser el beso medio lleno de tu boca..

PD: Me apetecía decírtelo...

Un beso.....

domingo, 4 de mayo de 2014


A todas las madres del mundo
les escribo con el corazón
ya que por todas ellas siento.
cariño,respeto y admiración.
En especial a la que me tuvo
en su vientre nueve lunas,
a esa a la que a veces no le dí
casi importancia ninguna.
A esa que me dio la vida,
a esa que me trajo al mundo,
para ella es esta poesía
con mi sentir más profundo.
Para ella que un día me parió
y me enseñó a caminar,
Para ella que puso todo su empeño
en poderme educar.
Dentro de mi corazón
siempre tendrá cabida
por ser el tesoro más grande,
mi madre, la que me dió la vida.
Por eso yo hoy le pido
al que le viva por fortuna,
que cuide mucho de ella,
porque madre sólo hay una.

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...