jueves, 27 de junio de 2013

He necesitado años y años de estudio para conocer el exacto mecanismo de tú piel, noches y noches en vela de ensayos a pie de campo mientras dormías; también devoré mil libros, subrayé mil fórmulas, memoricé y celebré cada descubrimiento con la obsesión de un científico loco (como aquella ocasión que grité ¡Eureka! en plena visita a la Catedral de Gerona, fue la primera vez que vi a un japonés con los ojos como platos). Gracias a los libros descubrí, por ejemplo, la composición celular de tú vientre, o por qué tus protones son los más suaves a este lado del Universo, o el poder gravitatorio de mis dedos orbitando en tú espalda, o esa misteriosa atracción de ciertas partes de mi cuerpo por los agujeros negros. Sólo después de descubrirte entera comencé a disfrutar de tú piel con el asombro de un androide, acariciarte era surcar la Vía Lactea, y tú ombligo el campo base, y detrás de cada beso, otra nueva galaxia más allá de Orión. Pero ahora, ya ves, los científicos del CERN acaban de descubrir una nueva partícula sub-atómica, más pequeña aún que los neutrones de tú piel, lo llaman BOSÓN de HIGGS, y además de su ínfimo tamaño, también determina el origen de la masa que hay en todo, tus nalgas incluidas, en fin, que eres más cosas aparte de electrones, neutrones y protones, desde ayer tú piel es mucho más compleja y divisible para mi.


Ahora sé que fue tú olor, el olor por encima de todo lo demás, la pista me la dió una mujer, al pasar junto a ella observé que no podía meter unas maletas en su coche, así que me detuve a su altura y me ofrecí a ayudarla, al tenderme las maletas y ayudarme a encajarlas en el maletero se produjo un contacto casual, mi nariz a escasos centímetros de su cuello, y en esto me llegó su olor, me quedé seco, atónito, no era el perfume, o también, el mismo perfume no huele igual en dos personas, hubo algo más, la mezcla del perfume con su misma piel, ese cóctel de fragancia y endorfinas, un olor dulce, delicioso, un olor que ni el mismísimo Patrick Suskind habría sido capaz de describir. Lo retuve en mi memoria, era casi tú mismo olor, el olor de tú piel, pero aquella mujer no eras tú, su físico distaba mucho del tuyo, pero por un instante sentí una fuerte atracción, el ansia punzante del flechazo: palpitaciones, ese hambre que jamás se sacia, la misma o parecida sensación que me llevó al amor, al único amor de mi vida, impostado esta vez, como de marca blanca.
Al despedirme de ella busqué un último chute, respirar hondo aprovechando, otra vez, su cercanía, luego en casa me dispuse a investigar en internet, endorfinas y el amor, y era eso, exactamente eso.

lunes, 24 de junio de 2013

Aquí somos todos inocentes mientras no se demuestre lo contrario; hasta los mancos escupen piedras con la excusa de no tener manos que esconder,, y no, no me estoy justificando, o tal vez sí, bueno da igual, el caso es que anoche me apetecía ahogar un buen puñado de recuerdos al más puro estilo Sinatra, el cuerpo me pedía sólo beber, además de disfrazarme de loser para poder jugar al drama, había perdido esa costumbre, y mola, porque en ese preciso instante, cuando das el primer sorbo, comienza a importarte todo una mierda, como si cae un obús justo encima tuyo, me refiero a reconciliarte contigo mismo, a desinfectar con alcohol las heridas del alma, a abrazar tú propio cráneo y encontrar al Dios que llevas dentro o como quieras llamarlo. Bebí a un ritmo de dos copas por cada cuarto de hora, al quinto o sexto cuarto, se me acercó una mujer fea de la hostia, me arrancó el vaso de la mano y me dijo: -¿En que piensas? -En tú epitafio- contesté.

sábado, 22 de junio de 2013

Mujer, cincuenta y pocos, pantalón tejano, camisa blanca, y bolso a juego, sin embargo su reloj de pulsera no conjuga en absoluto con su aspecto, es un reloj antiguo y desgastado, como de otro tiempo, lo intuyo al fijarme en su esfera de un cristal tan rayado que apenas permite intuir la posición de las manillas, supongo que el reloj tal vez sea una herencia, ¿De su madre? sin duda para ella representa el recuerdo de alguien tan esencial que no le importa romper con ello la armonía de su aspecto, se le nota orgullosa de lucirlo como parte indisoluble de sí misma. Suena bonito eso de sentir por siempre en tú muñeca el mismo objeto inerte pero vivo que en su día sintió por siempre esa otra muñeca tan querida para tí, el mismo frío y el mismo calor del metal en el destiempo de dos pieles, el mismo tic tac, su misma frecuencia, darle cuerda con tus yemas que también fueron sus yemas aunque ya no existan, limpiarlo con mesura para evitar que el paso del tiempo lo corroa y desgaste la imagen sentimental de su anterior dueña.
Saber que hubo un tiempo compartido por las dos, acordar que quien antes se marche le regale su tiempo a quien se quede, saber que esa mujer leerá las mismas horas que leyó su madre, mimetismo generacional, dos vidas superpuestas pero en distintos planos.¡Y como no! no dejar nunca de darle cuerda, por si el olvido.

viernes, 21 de junio de 2013

Se enamoró de mis palabras suburbiales
igual que se enamoran las miopes
abogadas defensoras de abyectos criminales.

Ella tenía un marido, morbo y clase,
yo le ofrecí lo que tenía, risas,
besos, caricias y disparates.
Pero antes del después de los despueses,
haciendo eses aprendí a maldecir el deber
y a sentir sin saber, lo que nadie sabía.
Y no crean, no, ningún traidor
le fue con cuentos al marido
profanando lo nuestro,
el trabajo más sucio
y más siniestro fue cosa del olvido. 
Lo peor es que después de los despueses
haciendo eses maquillé mi afición
a llorar solo, apilando despojos.
Ni siquiera recuerdo el dolor que borró
de mi mente el color de sus ojos.
Ducha fria, resacón y fin de fiesta,
confieso que merecías mi vrda,
una poesía mejor que esta,
salpicada de agonía y de frases indigestas..


Trato de tirar de tí,  pero tú me llevas, 
el destino es tuyo, lo indicaste tú.
Tiras de mí porque yo confundo pero tú 

me ciegas, el placer es tuyo, me mataste tú.
Tú calma pisa mi prisa en el tirante destiempo 
de intentar llegar a ti antes que tú, 
aunque tú ahora viajes dentro de mí, 
en mi mismo cuerpo que es mi mundo.
En cuanto al trayecto que me llevaría a tú 
destino suena obvio: todo recto.
Y en ese camino más corto entre mi origen 
y tú destino no caben rodeos ni excusas, 
ni tan siquiera ofrecerte mi corazón encendido, 
por eso lo llevo apagado.
Tan solo está en mi mano acelerar más allá 

de lo preciso (o frenar y moverte) 
para darle un sentido creativo a la línea 
recta de la vida o pactar y mezclar mis ansias 
con tú calma y vendarnos los ojos 
nuca contra nuca, hasta quemarme tú piel, 
caminar por la cuerda floja sin la red 
del pasado, confiar en el mutuo equilibrio. 
Y si las piernas flojean y tiemblan y perdemos pie, 
que el mundo crea que bailamos.

jueves, 20 de junio de 2013



Carmela y Manuel se conocieron en un bar, fruto de las casualidades de la vida, lo suyo fue un flechazo inmediato, algo inexplicable, se miraron desde ambos lados de la barra y al momento se quedaron prendados, obnubilados, como víctimas de un hechizo. 
Fue Manuel quien se acercó primero a Carmela, 
pero fue Carmela quien besó primero a Manuel. 
Tras un par de meses de ensueño, Carmela decidió presentarle a sus padres, acudieron los dos a la casa y nada más abrir la puerta y toparse con Manuel, la madre de Carmela enmudeció, se quedó pálida, con sus ojos clavados en los ojos de Manuel, después sufrió un desvanecimiento y cayó al suelo. ¿Os suena la historia de aquellos niños robados en el franquismo? Carmela nunca llegó a saber que, con ella, nació también otro gemelo, pero que nada más nacer los dos, su gemelo desapareció en extrañas circunstancias. Los médicos lo dieron por muerto justo después abandonar el paritorio, sin embargo, sus padres no llegaron nunca a ver ni a velar el cadáver del recién nacido, sus sospechas fueron cogiendo fuerza muchos años después, cuando los medios comenzaron a destapar casos similares al suyo. Pero lo más increíble de esta historia es el innato instinto maternal de saber quién es tu hijo sólo con verle por primera vez aun 37 años después, o el instinto invisible de Carmela, de sentirse atraída hacia Manuel porque se gestó a su lado, fueron embriones juntos, compartieron un mismo líquido amniótico, los mismos genes y jugaron con el mismo cordón umbilical, tal vez Carmela viera en Manuel el espejo de un amor mal interpretado, imagina la reacción de Carmela cuando supo que Manuel, en realidad, era su hermano, imagina su cara, y ahora piensa en lo imprevisible que puede llegar a ser el azar.

miércoles, 19 de junio de 2013

Cada uno es libre de elegir su enfermedad favorita, a mí me picó el bicho de tú cariño, su efecto fue rápido, perfora el alma y no hay vacuna que valga, pero prefiero morir desalmado por tí, que aplastado por un camión de siete ejes. Yo al menos no soy como esos gilipollas que se encierran en un cuartucho y se masturban por dentro hasta correrse en las paredes de su puto cráneo, bebo, vivo y luego escribo lo vivido (o lo bebido) a mi manera.

martes, 18 de junio de 2013


He necesitado más de dos años de blog y casi 600 post para entender minimamente el significado de ese afan por expresar lo que siento, que me persigue y me arrastra, y me llora y me grita, y me blasfema y me ocupa, y me libera cada día, cada tarde, cada noche, he necesitado apagar mis sentimientos y acelerar el paso todo lo acelerable en busca de un mar (cualquiera), violado por una playa (cualquiera), y gritar de furia para poder respirar aire puro, he necesitado clavar el cartel de OCUPADO en la arena de esa playa (cualquiera) para que las olas cambiaran su rumbo, he necesitado lanzar mis temores sobre ese mar (cualquiera) para demostrarme de una puta vez que no flotan; que la libertad no flota, que el rencor te hunde, y que las conclusiones se miden en gotas, en sueños, en cabreos con tú propia sombra, en besar sin labios, en mirar sin ojos, y en acariciar el brazo fantasma del mutilado en ese mar de dudas que es la vida.

Nacemos sin miedo a nada, el miedo se aprende, pero también aprendemos a desaprender esos miedos que aprendimos, o al menos a maquillarlos para que nadie los note, nos pasamos media vida aprendiendo miedos y la otra media dedicada en cuerpo y alma a combatirlos. En mi caso, sigo teniendo miedo al eco de tú voz cuando regresa vacío, y más miedo aun, al hombre en que me convierto cuando no tengo nada que decir. Y no es cierto que el tiempo y la experiencia nos haga más fuertes, simplemente aprendemos a disimular mejor. Así de absurdos somos.

domingo, 16 de junio de 2013

Cuentan que, cuando el SOL y la LUNA 
se encontraron por primera vez, 
se enamoraron locamente
y que a partir de ahí comenzaron 

a vivir un gran idilio 
que solo se vió alterado 
cuando el creador decidió que el SOL 
iluminaría el día y que la LUNA 
iluminaría la noche, 
condenándolos de esta forma a vivir separados.
Tú, LUNA, iluminarás las noches, 
encantarás a los enamorados
y serás frecuentemente protagonista 
de hermosas poesías.
En cuanto a ti, SOL, 
serás el más importante de los astros, 
e iluminarás la tierra durante el día, 
proporcionándole calor al ser humano. 
La LUNA se entristeció mucho con su terrible 
destino y lloró amargamente, 
el SOL, al verla sufrir tanto, 
decidió suplicar por ella,  
ayuda a la LUNA por favor, 
es más frágil que yo, no soportará la soledad.
Entonces, el creador, decidió crear las estrellas 
para hacer compañía a la LUNA.  
Hoy, ambos viven separados, 
el SOL fingiendo que es feliz, 
y la LUNA disimulando su tristeza.
 Los hombres intentan, constantemente, 
conquistarla, como si eso fuese posible, 
algunos han ido incluso hasta ella, 
pero han vuelto siempre solos.
Nadie jamás consiguió traerla hasta la tierra, 
nadie, realmente, consiguió conquistarla, 
por más que lo intentaron.
Sucede que el creador decidió,
que ningún amor fuese del todo imposible, 
ni siquiera el de la LUNA y el del SOL…
Fue entonces que Él creó el eclipse.

Hoy SOL y LUNA viven esperando ese instante, 
esos raros momentos que les fueron concedidos 
y que tanto cuesta, que sucedan.
Cuando mires al cielo, a partir de ahora, 
y veas que el SOL cubre la LUNA, 
es porque se acuesta sobre ella 
y comienzan a amarse.
A ese acto de amor se le dió el nombre de eclipse,
Y es importante recordar que el brillo 
de su éxtasis es tan grande que se aconseja 
no mirar al cielo en ese momento, 
porque tus ojos pueden cegarse al ver tanto amor.
Tú ya sabías que en la tierra existían sol y luna…
 y también que existe el eclipse…. 
pero seguro que esta es la parte de la historia 
que tu no conocías,
¿A que no?

sábado, 15 de junio de 2013

 
Quizá las estrellas solo sean chinchetas
que sostienen el poster de la noche
sobre un techo pintado de azul cielo...

jueves, 13 de junio de 2013

 
Fue el 24 de febrero de 1983 a las once y media de la noche y más solo que la una en aquella inmensa sala de espera del Hospital Vall de Hebrón cuando lo vi claro,
"los niños no venían de París" Como tampoco era cierto lo de la semillita que germina, ni mucho menos el cuento ese del espermatozoide cabezón luchando por ser el primero en llegar al óvulo, todas esas teorías no eran más que patrañas alentadas por científicos que trataban de justificar su sueldo de cualquier manera, científicos hipócritas que, aunque no se atrevieran a confesarlo, sabían perfectamente que el milagro de la vida era cosa de magia, (no me cabía otra explicación) ¿Cómo podría entender de otro modo que una nueva vida saliera del vientre de su madre?
El siguiente milagro inexplicable se produzco cuando mi hijo abrió sus ojos por primera vez, como en aquel pasaje de Cien años de soledad: “El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo”. Ningún científico ha sido capaz todavía, de explicarme con sus fórmulas esa sensación porque, al igual que la anterior, tambien fue cosa de magia, una magia que se hallaba oculta tras cada uno de los 3,750 kg de mi pequeño Javier,,,así que, acercándome muuuuuy despacito, le susurré al oído, aunque este mundo (que ahora estrenas) sea una mierda, te aseguro que la vida está cargada de experiencias mágicas y maravillosas, tú eres la prueba de ello...

martes, 11 de junio de 2013

Sin duda no existirá nunca
frase más corrosiva que esa,
que después de pensar
tanto, tanto y tanto si dar el paso
o bien dejar que la carcoma
del recuerdo te devore el cráneo,
con la mano en modo párkinson
sujetando el teléfono
marques un número
y escuches una voz diciéndote,
"El número marcado no existe"
Me ocurrió tomando un café,
como podría haberme ocurrido
en la cola del INEM o en un funeral;
estas cosas suceden así,
de forma inesperada,
asocias un par de ideas,
te invaden de repente las ganas
y de súbito, ¡¡¡Plaff!!! el deseo
es mucho más potente que las formas.
El caso es que necesitaba
saber de tí ahora,
urgentemente urgente,
aunque sólo fuera escuchar tú voz,
analizar tú timbre,
preguntarte ¿qué tal?,
me acordé de ti y pensé,,,,
voy a llamarla, y no me importó
que la excusa sonara estúpida,
(Cuando el Titanic se hunde
te olvidas de la mancha
de vino en la solapa)
Lo peor de todo son las dudas
que se quedan en el aire,
¿cambió de número?,
¿por qué lo hizo?,
¿le habrá pasado algo?
¿cómo saberlo?
Y es entonces
cuando el hilillo de esperanza,
que casi siempre queda colgando
se nos rompe, y esperanzas
e ilusiones se pierden
ya que la última salida
del laberinto
en el que estamos inmersos
también se nos desvanece
porque esa frase conlleva
un corte de posibilidad
de retomar el contacto,
de poder dialogar,
no ya el de seguir unidos,
pero sí, el continuar en amistad,
el seguir, como dos amigos.
Es una sensación muy antigua,
que antes de que existiera
el teléfono mobil ya experimenté
cuando una carta devuelta
en el reverso decía:
”Destinatario desconocido”

sábado, 8 de junio de 2013

Cuando llueve ya sé que al día siguiente tendré que limpiar las ventanas de casa; borrar con esmero cada una de esas siluetas que dejan las gotas sobre el cristal. Porque las gotas, una vez secas, parecen cadáveres cuyo contorno haya sido marcado con tiza como prueba de algún crimen. Y si las gotas secas son cadáveres, ¿Se podría decir que el cielo es el mayor genocida que ha dado la historia sideral?
Volviendo a lo de antes, un cielo que ensucia para luego lavarnos con su misma materia prima podría equivaler, por ejemplo, a un Gobierno que gasta en Sanidad lo que gana en impuestos con el tabaco, o a una Conferencia Episcopal que comete pecados para luego automedicarse con sus propios rezos. En fin, una locura.

jueves, 6 de junio de 2013


Hoy sólo me sale decirte que te quiero como nunca antes quise querer a nadie, que tus dos cuartos de naranja rebosan el zumo de mi otra mitad, y que juntos y exprimidos nuestro vaso siempre estará medio lleno, que me haces sentir un yonky bueno en la narcosala de tú boca, porque eres, por supuesto, "Mi heroína" que la Vía Láctea se hace nata de pura envidia, que es mérito nuestro la baja por depresión del director de la NASA, que somos uña y carne, y que fuí una bala perdida hallada por ti.

miércoles, 5 de junio de 2013

Cuando aprovecho esos silencios tuyos y te pregunto, ¿Que te pasa? …y tú no me respondes…no puedo evitar sentirme como al filo de un abismo que no soy capaz de abarcar, me aterroriza saber que en realidad no estés pensando en nada, ni siquiera en blanco (porque el blanco al menos es un color, o la mezcla de todos los colores, o un pigmento, o un adjetivo: ALGO; tú ya me entiendes…) Y por muchas veces que lo haya intentado, sigo sin poder comprender esos silencios, ya sabes, ni siquiera las piedras pueden dejar de pensar en su musgo, quiero decir. Sin embargo, aunque no comparta ese silencio tuyo, cada vez que en mis sueños me meto en tú piel no puedo evitar acariciarte, no puedo evitar la tentación de sentir el tacto de tú tacto en la punta de mi tacto (haciendo de esta particular orgía una partitura de poros en Braille deliciosamente acompasados). Así que, cuando te pregunto eso de… ¿Que te pasa?,,y tú no me respondes NADA,,,en realidad me haces sentir como lo que realmente soy para tí...


martes, 4 de junio de 2013


No busques mi orgullo, me lo tragué,
cuando te dije que te querría eternamente, 
no mentí, pero sabes como yo, 
que lo eterno en verdad no existe,
(Tan solo existe en ciertos instantes)
en mi caso, justo antes del sueño de soñarte.
¿Y mañana? ¿Quién soy yo para saberlo?
Sólo sé lo que sé,
que mañana será siempre otra vida 
con nuevos aires, otros destinos, así que rectifico,
"Te quiero eternamente AHORA mi amor"
Te cuento todo esto mientras tú tiras tú toalla 
y le das cuerda al reloj del tiempo, 
y no vas muy desencaminada, no, 
sabes que el paso del tiempo lo cambia todo, 
asienta cabezas y frena las ansias siempre, 
¿Pero sabes una cosa? 
siempre es la muerte en vida, vida mía, 
y la vida son dos días con sus noches, 
trata mejor de buscar esa aguja capaz 
de explotar mi burbuja sin hacer ruido, 
en cualquier caso, hazlo a la altura del corazón, 
más que nada por si me tienta el parasiempre, 
para que te resulte más sencillo, 
yo me quitaré el chaleco antibalas 
contra un Cupido disfrazado de desidia.
Sólo me queda añadir una cosa,
que te quiero eternamente AHORA mi amor.
Guardo en la retina de mis ojos cientos, miles de besos, de momentos con dos pares de labios como telón de fondo, y tras cada beso, un mundo transcrito en mi memoria.
Besos de enamorado, besos del sapo a su princesa, besos de peli muda, besos de ciencia ficción, besos primerizos, besos sin lengua, (Millones de besos sin lengua). Besos en las mejillas, besos en el cuello y en la nuez, besos daltónicos, besos etílicos, besos con las gafas empañadas, besos sonoros, besos meticulosos (como si los labios de ella fueran un mundo sin explorar donde no cabe mapa, ni brújula, ni GPS, ni detector de salivas). Besos húmedos (69 besos) besos bañados en lágrimas, besos muertos de celos y besos desde el borde de un abismo hasta el borde de otro abismo, besos que son mundos dentro de otro mundo a su vez encajados dentro de otro mundo, besos asépticos, besos que escanean el paladar de la besada, besos en la mano de una primera cita, besos en la entrepierna de una tercera cita, besos envenenados y besos embalsamados, besos que nunca me dijeron nada, besos fríos, besos urgentes y besos que derritieron la tapicería de mi cuerpo..

lunes, 3 de junio de 2013

¿Por que insistimos en una relacion a sabiendas de que no nos aman? ¡Pues sinceramente, no lo sé! Esperar a que te quieran es una de las experiencias mas humillantes y tristes, “Ya no se interesa por mi” o “Nunca me he sentido realmente amado o amada”. ¿A que esperamos entonces? Mendigar amor es la peor de las indigencias, porque lo que esta en juego es tú persona, y si la otra parte, la que está por encima, acepta dar limosnas, no te merece.
Quién tiene el poder en una relación no es el más fuerte sino el que necesita menos al otro. 
Una persona honesta jamás estaría con alguien a quien no ama para aprovecharse de ciertos beneficios, llámese comodidad, dinero, compañía, 
o como te salga de los cojones.
Si no te quieren, no es negociable. ¿Qué vas negociar, qué acuerdos vas a proponer si no hay sentimiento, ni ganas ni deseo? ¡Que mala consejera puede ser a veces la esperanza!

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...