miércoles, 24 de febrero de 2016


Nunca se me han dado bien los finales felices, los finales en general. Con lo fácil que sería empezar algo sin miedo a perder, sin la certeza de tener fecha de caducidad, sin guardar un adiós en el bolsillo. Tal vez no entiendas lo que digo, tú nunca has tenido miedo a perder, siempre alejas de tu vida a la gente antes de tener miedo. Sinceramente es un buen escudo para no sufrir… ¿Pero de verdad crees que vale la pena vivir sin dejar que la gente te toque el corazón aún a riesgo de que te lo destrocen?. Todos tenemos un pequeño escudo que nos ayuda a ser fuertes, pero tal vez el tuyo es demasiado grande y estás confundiendo fortaleza con soledad, que si…que si estás sola nadie puede hacerte daño pero te lo estás haciendo tu misma, y no hay mayor enemigo que ese.
Que si, que duele cuando algo se acaba, pero es peor quedarte con la duda, con el quizá, con ni si quiera tener la tranquilidad de haberlo intentado. Ese es tu problema, no sales a ganar por miedo a perder y no te das cuenta que así ya has perdido. ¿Sabes?… yo terminaré con el corazón roto en mil pedazos, tú, tendrás el corazón intacto, pero estarás sola.
Quédate con tu línea recta de sentimientos, que yo me subo a la montaña Rusa, que tal vez, sufra mucho más que tú , pero al menos; siento, me equivoco, río, me vuelvo a equivocar. Al menos… estoy vivo.
Tú siempre tendrás el corazón entero, pero nunca sabrás lo que es querer, ni que te quieran.
Vivirás solo por miedo a la soledad. Y qué triste, no?

lunes, 22 de febrero de 2016


  1. Hoy mi pluma deja de tener tinta para hablar de ti, hoy por fin la sensatez se apodera de mí ser, de mi cuerpo y de mi mente. Cuantas palabras vacías y sin sentido pasan por mi cabeza y se van sin dar una explicación. Hoy siento ese vacío en mis entrañas, que te deja mal cuerpo, y una falta de ganas, de ganas de no volver a quererte, ese hueco que se produce por algo que se fue y nunca regresará. Hoy por fin me invade la madurez que me hace recordar donde esta mi lugar y donde está el tuyo. Que coloca a cada persona en su sitio y vuelve a decirme que al final, tenía razón. Hoy por fin me olvido de todo, hasta de la sed de ese amor del cual me alimenté durante años. Para ti hoy van mis últimos versos y mis últimos recuerdos, para ti van mis últimas penas, mis últimos llantos. Y hoy por última vez miro a través de mi ventana con los sentimientos desgarrados, pero con las ideas claras. Con llantos que se convierten en sonrisas y con un corazón que comienza a latir. Esperando que este amanecer, me devuelva a mi realidad y deseando olvidar este pasado en ruinas.

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...