lunes, 20 de febrero de 2017

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuando ya no se espera a nadie y te hacen temblar hasta los cimientos, Podría pedirte que me volvieras a besar, más importante aún, que volvieras a hacerme reír y que me hicieras olvidar los miedos. Pero yo no pido nada a nadie, si lo tengo que pedir, ya no lo quiero. Podría decirte que tu espalda se dibuja con mis besos y mi frente con sólo uno de tus labios; que en tu piel podría perderme un otoño, cuatro meses de invierno o unos días de verano, y que me hubiera gustado que me cogieras de la mano, así de simple e ingenuo, mientras paseábamos. Podría decirte que me quedé con ganas de morderte la risa en distintos lugares, desde un sofá a una cafetería, un banco en un parque, o cualquier ciudad con sus luces encendidas. Podría decirte que yo extrañaré lo que nunca vivimos y que eso sí duele, pues echar de menos es el precio a pagar por vivir momentos que te ilusionan de más. Podría decirte que te llevas un pedacito de mí, exactamente ese que tengo que dejar ir porque podría decirte que no quiero irme pero es que tampoco sé cómo quedarme. Podría asegurarte que hay personas que esperas que te salven y te acaban matando, y yo, yo ya morí por tí y hoy sé qué esperar... Sólo puedo esperar de mí.
Y mucho más podría decirte...
Pero, mejor no te diré nada...

domingo, 12 de febrero de 2017

Por vacilante y testaruda. Por esa sonrisa tuya -ya sabes cuál digo- Porque te enfadas y me perdonas. Porque me acuerdo de casi todas tus palabras y me desarmas con una mirada. Porque cada uno de tus átomos están combinados en una proporción en la que nada sobra, nada falta. Porque al pensar en ti me entran ganas de bailar sin música. Porque mis palabras tiritan como colegiales sin abrigo cuando se dirigen a ti. Porque a veces cierro los ojos y no hablamos sabiendo que todo sobra y nada falta, pero sobre todo porque me despierto sabiendo que estás a mi lado aunque no estés y nos besamos encima de cada nuevo cada dia como si fuéramos todos los desayunos. Así que ya sabes, como diría Julio, (Por ésto y por mucho más)

martes, 24 de enero de 2017

Y hoy me pregunto qué narices vi yo en ti, si me conquistaste sin ser tú. Si cuando te aseguraste de que nunca te soltaría la mano, la tuya dejó de ejercer presión sobre la mía, confiando en que yo soportaría
el peso de las dos.
Qué vi yo en ti para regalarte mis días, para darle la vuelta al reloj una y otra vez creyendo que incluso, las oportunidades que no me quedaban para darte, no tendría que pagarlas después con tantos intereses.
Qué vi,que me lo expliquen ahora,
que no lo entiendo.
Cómo no me percaté de que estaba enamorándome de una luz que iba a volverse sombra. Cómo no me di cuenta de que lo culpable que yo me sentía, era lo culpable que tratabas de no sentirte tú.
Creí estar volviéndome loco.
Imaginándome que lo único que tenía que despejarse, en aquella ecuación, era yo. Y ay, amiga. Pobre de mí, que no fui capaz de resolver antes el problema. Y es que cariño, resolverte a ti, con o sin ayuda, hubiera sido como tratar de meter en mi maleta
todo tu egoísmo.
Imposible.
Tengo algo que decirte:
por suerte, sin ti,
el Sol sigue saliendo.
Y ahora, no hay
ninguna nube
que me lo tape.

lunes, 5 de diciembre de 2016


No me dejaste otra opción. Tuve que arrancarme una parte de mí. Esa parte que soñaba con perderse en tus ojos y encontrarse en tu mirada. Esa parte que añoraba a cada minuto el tacto de tu piel y el jugueteo de tus manos intranquilas. Esa parte que se estremecía al escucharte reír y se derretía con tu media sonrisa. Esa parte que se moría por volver a morir en tus labios y volver a nacer en tus caricias. Esa parte que nunca perdía la esperanza de volver a tenerte entre sus brazos. Esa parte a la que con sólo una palabra hacías replantearse hasta el azul del cielo.
Dijiste que todo eso debía terminar. Me pusiste entre la espada y la pared. Ya sabes lo que deseo para ti, así que al menos haz que todo esto haya valido la pena.

martes, 25 de octubre de 2016

Verbo "irse, alejarse, desaparecer o esfumarse'. Es el único verbo que se conjuga entre tú y yo. Ya no queda ni rastro del nosotros y ya no queda nada del verbo querer, ni sí quiera el pretérito imperfecto (yo quería) qué curioso pretérito IMPERFECTO..Eso fuimos tú y yo .

jueves, 20 de octubre de 2016

Quien no ha tenido un amor cabrón, un amor canalla, un amor que nos ha jodido la existencia antes, durante y después, por el que hemos perdido incontables horas de vida. Un amor que nos quería muchísimo, aunque lo hiciera rematadamente mal. Un amor que nos adoraba a cachos/a trozos/a ratos. Un amor que no se cansaba de decirnos lo loca que estaba por nosotros, pese a que continuamente nos demostrara lo poco que le importábamos. Un amor del que sólo recibíamos migajas, de esas a las que nos aferrábamos, de esas con las que nos conformábamos... porque al menos era algo, al menos había algo, al menos nos daban algo... tampoco podíamos quejarnos...Todos hemos tenido mariposas hijas de puta revoloteando por nuestras entrañas, que nos confundían y nos hacían pensar que como ese amor, ninguno. Que como amamos esa vez no íbamos a volver a amar. Que si no era de esa manera, no podía ser de ninguna otra.  Qué tristeza y qué decepción más grande si sólo pudiéramos amar al que peor nos ha amado. Si sólo mereciéramos un amor tan cabrón, un amor tan perro, un amor tan canalla.Qué venganza más dulce darte cuenta de lo equivocado que estabas.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Hay personas tan egocéntricas, que solo les falta clonarse para tener sexo con ellas mismas.
Algún día, algún científico descubrirá el centro del universo, y algunas personas se cabrearan cuando descubran que no son ellas.
Cuando mezclas ignorancia y soberbia obtienes una dosis de mediocridad...

martes, 11 de octubre de 2016

Me gusta cantar sin saberme la letra. Me gusta comer sin contar las calorías, sin sentirme mal por hacer recena a las 6 de la mañana. Me gusta tener fe en las personas, y confiar en ellas aunque luego me la cuelen, Me gusta improvisar los planes y apurarlos hasta última hora. Me gusta escribir porque me siento mejor, Me gusta reirme a carcajadas cuando nadie lo entiende. Me gusta hablar en clave con los que más me conocen,.y mi color favorito es verte.

lunes, 10 de octubre de 2016

Ahora que han dejado que el invierno congele sus sentimientos y que las mariposas de su estómago mueran de frío, son capaces de coserse la sonrisa a sí mismos cada vez que se crucen con tal de no ceder uno antes que el otro. El maldito orgullo, el maldito daño. Ella ya no le sonreirá. Él ya no la mirará a los ojos, ella no volverá a pestañear con tanto encanto para nadie más. Recuerdo que hubo un tiempo que en sus corazones solo tenía cabida la primavera. Hoy ha vuelto a entrar el otoño y, aunque sigue viva la hoguera de las ganas, han apagado la del valor.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Quien es esa de sonrisa eterna que no necesitó ser princesa para que en su madurez construyera castillos de sentimientos, que en su "saber estar" rehuye de príncipes a caballo para caminar de la mano con el que le muestre más amor que dinero, que entiende que el mejor brindis es a ese sol que esconde un sueño y no a una copa que maldice una noche, esa que su mirada fotográfica es capaz de archivar sonrisas compartidas en desayunos desnudos, abrazos de atardeceres en playas solitarias y noches con besos en lunas que no necesitan estar llenas, porque ella como nadie sabe llenar cualquier vacío.....Esa eres tu......

viernes, 10 de junio de 2016


Desperté, abrí los ojos, tu recuerdo son cenizas, ahora descalzo me paseo por ellas, tipo faquir, ya no me dañan, me miro los pies y la piel está intacta. Tus palabras se extraviaron, allá entre la calle de la mentira y la avenida de los momentos robados, ya no me hacen daño. Cada noche, durante mucho tiempo hundido en mi almohada me hice amigo de la soledad. Por la noche nos acompañaba el silencio, entre los tres nos emborrachábamos de tus recuerdos, pero ya no nos despertamos con resaca de ti. Olvidé tus ojos, esos con los que me hablabas, apareces nublada en mi cabeza, como si forzada te fuera ido olvidando. Lo mismo ocurre con esa que yo llamaba nuestra canción, ahora sonrío al oírla, los acordes no suenan a ti, la melodía ha olvidado tu fragancia, ahora vuelve a ser música a la que no me ata nada, ya no existes. Sólo escribo éstas líneas para dejar por escrito que no me mereces, cariño, me destruiste, pero ya no dueles, que conste en acta.

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...