jueves, 20 de octubre de 2016

Quien no ha tenido un amor cabrón, un amor canalla, un amor que nos ha jodido la existencia antes, durante y después, por el que hemos perdido incontables horas de vida. Un amor que nos quería muchísimo, aunque lo hiciera rematadamente mal. Un amor que nos adoraba a cachos/a trozos/a ratos. Un amor que no se cansaba de decirnos lo loca que estaba por nosotros, pese a que continuamente nos demostrara lo poco que le importábamos. Un amor del que sólo recibíamos migajas, de esas a las que nos aferrábamos, de esas con las que nos conformábamos... porque al menos era algo, al menos había algo, al menos nos daban algo... tampoco podíamos quejarnos...Todos hemos tenido mariposas hijas de puta revoloteando por nuestras entrañas, que nos confundían y nos hacían pensar que como ese amor, ninguno. Que como amamos esa vez no íbamos a volver a amar. Que si no era de esa manera, no podía ser de ninguna otra.  Qué tristeza y qué decepción más grande si sólo pudiéramos amar al que peor nos ha amado. Si sólo mereciéramos un amor tan cabrón, un amor tan perro, un amor tan canalla.Qué venganza más dulce darte cuenta de lo equivocado que estabas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...