Mujer de hielo,
con noches de desvelo,
y labios que devoran
un pedazo de cielo,
maldita sea la distancia
que me separa de ti.
Mujer de hielo,
corazón de subsuelo,
y mirada profunda
de tierna mujer
con piel de azúcar
y besos con sal,
no hay hielo más ardiente
que el de tú mirada,
ni lava más fría
que la de tú volcán.
Jamás conoció el mundo
un iceberg tan caliente,
un pozo tan profundo,
un miedo tan valiente,
un bocado tan prohibido
y unos labios tan rendidos
al torpe amanecer.
Juguemos juntos un rato
a calentar despacio
el exilio cercano
que guardan tus manos,
huyamos del frío
que escondes con celo,
rompamos un pasado
de febril hastío
y domingos frustrados,
acúsame y declárame culpable
de querer atraparte otra vez...
con noches de desvelo,
y labios que devoran
un pedazo de cielo,
maldita sea la distancia
que me separa de ti.
Mujer de hielo,
corazón de subsuelo,
y mirada profunda
de tierna mujer
con piel de azúcar
y besos con sal,
no hay hielo más ardiente
que el de tú mirada,
ni lava más fría
que la de tú volcán.
Jamás conoció el mundo
un iceberg tan caliente,
un pozo tan profundo,
un miedo tan valiente,
un bocado tan prohibido
y unos labios tan rendidos
al torpe amanecer.
Juguemos juntos un rato
a calentar despacio
el exilio cercano
que guardan tus manos,
huyamos del frío
que escondes con celo,
rompamos un pasado
de febril hastío
y domingos frustrados,
acúsame y declárame culpable
de querer atraparte otra vez...



