Al final ya lo ves, no hubo transición
entre nosotros: la dictadura de tú silencio llegó como un torrente y se
enrocó en mi corazón azulado por la asfixia de no sentirte, latiendo
sin pausa por tus huesos.
Durante más de 35 años tú has sido mi auténtico reino, mi patria, y mi bandera (que diseñé con el escudo de lo nuestro). Me hice adicto de tú sonrisa y medio poeta por tus ojos. Llegué a decir “Lo siento mucho, no volverá a pasar” como cuatrocientas veces cada vez que te enfadabas conmigo (pero reconoce, mi amor que fue romántico). Que cada nuevo mecanismo que invento para tratar de salvar la amistad que nos une también es tuyo y cada tuerca y cada muelle y cada cicatriz de mi corazón cuyo botón secreto, (No se lo digas a nadie) conecta en secreto con el tuyo. Así es que ahora, si con tú silencio pretendes que abdique de tú cariño, abdicaré, reina mía. Si tu máximo sueño es ese, lo haré sin dudarlo, no te quepa la menor duda.........
Durante más de 35 años tú has sido mi auténtico reino, mi patria, y mi bandera (que diseñé con el escudo de lo nuestro). Me hice adicto de tú sonrisa y medio poeta por tus ojos. Llegué a decir “Lo siento mucho, no volverá a pasar” como cuatrocientas veces cada vez que te enfadabas conmigo (pero reconoce, mi amor que fue romántico). Que cada nuevo mecanismo que invento para tratar de salvar la amistad que nos une también es tuyo y cada tuerca y cada muelle y cada cicatriz de mi corazón cuyo botón secreto, (No se lo digas a nadie) conecta en secreto con el tuyo. Así es que ahora, si con tú silencio pretendes que abdique de tú cariño, abdicaré, reina mía. Si tu máximo sueño es ese, lo haré sin dudarlo, no te quepa la menor duda.........
No hay comentarios:
Publicar un comentario