Si no hubiera más patria que el cuerpo y la mente de cada uno, tampoco habría guerras, ni genocidios, ni religiones que nos ataran de pies y manos limitando nuestra capacidad de discernir lo que está bien y lo que está mal. No necesito que ningun dios me diga que no es bueno matar, mi guerra es otra, sólo quiero que nadie venga a tocarme los cojones.
viernes, 31 de mayo de 2013
jueves, 30 de mayo de 2013
Todos tenemos, o deberíamos tener, un libro de referencia espiritual que nos ayudara a retomar el camino adecuado cada vez que nos perdemos, algo así como un GPS que le indicara el camino de retorno a nuestros sentimientos, cuando en vano, los hemos entregado.
El cristiano ya tiene la Biblia, el musulmán el Corán y yo ahora acabo de encontrar este mismo bálsamo en un libro "El filtro de amor de Ikey Schoenstein", escrito por un tal O. Henry, y no sólo he intentado empaparme de cada enseñanza en forma de capítulo de tan (Para mi) desconocido libro, sino que también procuro predicar con su ejemplo: Cambio los filtros de mi cerebro religiosamente cada 10.000 recuerdos, y si me paso, aunque sólo sea por unos cuantos, acudo rápido a mi Guía Espiritual y me confieso hasta conseguir su absolución en forma de lectura, (Por supuesto). Ahora bien, de entre tantas metáforas técnicas sobre los aspectos místicos del alma, sigo sin saber cada cuánto he de cambiar el filtro de los sentimientos que siento hacia tí.
¿Cada cien miradas? ¿Cada cien deseos?
¿Doscientos quizás?
Dime Amor mío, ¿Acaso lo sabes tú?
El cristiano ya tiene la Biblia, el musulmán el Corán y yo ahora acabo de encontrar este mismo bálsamo en un libro "El filtro de amor de Ikey Schoenstein", escrito por un tal O. Henry, y no sólo he intentado empaparme de cada enseñanza en forma de capítulo de tan (Para mi) desconocido libro, sino que también procuro predicar con su ejemplo: Cambio los filtros de mi cerebro religiosamente cada 10.000 recuerdos, y si me paso, aunque sólo sea por unos cuantos, acudo rápido a mi Guía Espiritual y me confieso hasta conseguir su absolución en forma de lectura, (Por supuesto). Ahora bien, de entre tantas metáforas técnicas sobre los aspectos místicos del alma, sigo sin saber cada cuánto he de cambiar el filtro de los sentimientos que siento hacia tí.
¿Cada cien miradas? ¿Cada cien deseos?
¿Doscientos quizás?
Dime Amor mío, ¿Acaso lo sabes tú?
martes, 28 de mayo de 2013
Le
vi con medio cuerpo metido en un cubo de basura, buscando tal vez, como
tantos otros, sobras de comida que llevarse a la boca, lo que me chocó
es que no había ningún supermercado cerca, pero tanbien es cierto que
los supermercados más cercanos ya estarían copados, hay hostias por
coger comida, y esos cientos de estómagos hambrientos se saben de triste
memoria a qué hora sacan los cubos a la calle
para lanzarse a la caza de tomates pochos, lechugas de hojas feas o,
con suerte, alguna bandeja de carne caducada, quizá por eso no me
extrañó verle buscar en un cubo distinto, ya eran demasiados y no había
mercado para tanta pobreza, sin embargo al acercarme más pude leer en el
cubo “floristería Mayte”. Me sorprendió ver que en realidad, estaba
rebuscando en el cubo de una floristería contigua, justo entonces el
hombre sacó medio cuerpo del cubo, había conseguido seleccionar unos
cuantos claveles del fondo, los cuales agrupó y envolvió con mesura en
papel de periódico para seguir después calle abajo, con aquel ramo
improvisado en una mano y una bolsa en la otra.
Al día siguiente,
sobre las nueve y media de la noche, volví ver a aquel hombre, esta vez
en la puerta trasera de un Supermercado, buscando con otros tres hombres
y otras dos mujeres alimentos en los cubos de basura, seleccionando
entre todos los productos que aún parecían aptos para ser devorados.
No volví a verlo durante un par de semanas, hasta que ayer volví a
verle entrar en un mugriento callejón que hay justo al lado de la
gasolinera, me acerqué y en una suerte de cobertizo improvisado con
cartones estaba él, con otros seis o siete sin techo más, tambien pude
ver que las flores no eran para él, sino que estaban dispuestas en
botellas de plástico junto a una mujer que dormía bajo un cartón sujeto a
la pared y en esta, dos muletas apoyadas, supuse por las muletas que
ella no podía caminar, así que él buscaba cada día comida para los dos y
flores para ella, la misma comida que otros tiraban a la basura, las
mismas flores que otros tiraban a la basura, y en ese contraste
comprendí que la luz y las ganas no caducan, que el amor crece al margen
de la puta vida, que en realidad solo se trata de pasar otro dia en el
Paraiso...
lunes, 27 de mayo de 2013
sábado, 25 de mayo de 2013
A renglón eguido
de alguna canción
que habla del olvido,
alguien se pregunta
si entre tanta contradicción,
existe algún motivo
que explique bien
el porqué últimamente
me siento de retiro
cómo un idealista fugaz,
un poco incapaz
y revolucionario
porqué vivo de noche
y sueño de día
mientras envejezco regular;
pensando si existe medicina
que me ayude a curar
esta herida abierta
en el costado
mientras me abrazo
con fuerza al pasado
de mi alma en ruinas.
RESUMIENDO..
Y a renglón seguido
de alguna canción
que habla del olvido,
sorprendido, me pregunto
dónde me dejé los ases
de esta mano inquieta
que juega la partida
de mi incierta vida....
jueves, 23 de mayo de 2013
Lo confieso, ayer maté a Pablo Alborán
y ni un ápice de mí, ni la parte más recóndita de mi bulbo raquídeo mostró el más mínimo arrepentimiento.
Todo sucedió cuando puse la radio y ahí estaba él, destilando horchata por los altavoces y luego escuché a mi vecina Angelines cantar o más bien susurrar esa misma canción, como si el despecho se pudiera mostrar así,
en tranqui modo.
¡¡QUE TE HAN DEJADO, "JODER"!!
"Pensaba yo"
¿Dónde está la rabia o el lógico y visceral MECAGOENTUSMUERTOS?
¿Quién reacciona así ante una ruptura reciente?
¿Quién se marcha y pide perdón con voz de koala? Sin embargo la mujer, mi vecina, parecía encantada con la canción, de hecho luego hablamos y me confesó que Pablo Alborán tenía un cierto toque sexy, y que esa pose sensiblera que ponía cuando actuaba atraía a las chicas, que llenaba los conciertos y ellas, todas, coreaban cada tema e incluso lloraban de emoción por la “profundidad” de sus letras. ¡Dijo ”PROFUNDIDAD", sí.!l
La cuestión es que de aquella canción pasó a otra del mismo Pablo, yo supe que eran dos canciones distintas por los aplausos intermedios, estaban retransmitiendo un concierto suyo por la radio y yo tenía uno de esos días grises, de odiar cosas al azar, y por eso decidí continuar escuchándolo y subí el volumen para amplificar mi ODIO, pero en esto la voz de Pablo, en lugar de sonar más alto, se volvió más aguda, bajé el volumen y su voz se tornó más grave, volví a subirlo y otra vez más aguda, y más, y más, y más
“Te he echado de menooaaaaiiiisss”
y ¡PUM!, EXPLOTÓ.
De fondo comenzaron a oírse los gritos de pánico del público asistente, instantes después se cortó la emisión. El caso es que yo también te echaba de menos, mucho, demasiado y maté a Pablo Alborán por ti, amor, es mi forma de decirte que te sigo queriendo con locura.....
Todo sucedió cuando puse la radio y ahí estaba él, destilando horchata por los altavoces y luego escuché a mi vecina Angelines cantar o más bien susurrar esa misma canción, como si el despecho se pudiera mostrar así,
en tranqui modo.
¡¡QUE TE HAN DEJADO, "JODER"!!
"Pensaba yo"
¿Dónde está la rabia o el lógico y visceral MECAGOENTUSMUERTOS?
¿Quién reacciona así ante una ruptura reciente?
¿Quién se marcha y pide perdón con voz de koala? Sin embargo la mujer, mi vecina, parecía encantada con la canción, de hecho luego hablamos y me confesó que Pablo Alborán tenía un cierto toque sexy, y que esa pose sensiblera que ponía cuando actuaba atraía a las chicas, que llenaba los conciertos y ellas, todas, coreaban cada tema e incluso lloraban de emoción por la “profundidad” de sus letras. ¡Dijo ”PROFUNDIDAD", sí.!l
La cuestión es que de aquella canción pasó a otra del mismo Pablo, yo supe que eran dos canciones distintas por los aplausos intermedios, estaban retransmitiendo un concierto suyo por la radio y yo tenía uno de esos días grises, de odiar cosas al azar, y por eso decidí continuar escuchándolo y subí el volumen para amplificar mi ODIO, pero en esto la voz de Pablo, en lugar de sonar más alto, se volvió más aguda, bajé el volumen y su voz se tornó más grave, volví a subirlo y otra vez más aguda, y más, y más, y más
“Te he echado de menooaaaaiiiisss”
y ¡PUM!, EXPLOTÓ.
De fondo comenzaron a oírse los gritos de pánico del público asistente, instantes después se cortó la emisión. El caso es que yo también te echaba de menos, mucho, demasiado y maté a Pablo Alborán por ti, amor, es mi forma de decirte que te sigo queriendo con locura.....
miércoles, 22 de mayo de 2013
Mi reconocimiento a tus palabras
quizá solo sean una bala,
unas flores en la calzada,
una crisis para mi cabeza
o una prima de riesgo
para mi corazón
que baja y que sube sin razón..
Mi reconocimiento
al fin y al cabo,
solo son mis lágrimas
que golpean como la lluvia en tú ventana
y unos ojos astillados por la realidad
de la que tú presumes...
martes, 21 de mayo de 2013
Sería su primera cita con aquella mujer del chat, había quedado con ella para invitarla a cenar, sería su primer encuentro sin un monitor delante. la conoció en un foro de debate en internet, las opiniones que vertía él llamaron la atención de ella y viceversa, de ahí pasaron a los mensajes privados y de éstos al interés mutuo por la vida del otro. Tras varios días de confesiones, se mandaron fotos, y así como de sopetón,¡¡PLAF!! surgió el flechazo. - Si me atrae lo que dice y también me atrae su físico, nada puede fallar (Se dijo). Llegó al punto de encuentro y ahí estaba ella, ambos se reconocieron en seguida y se dieron sus dos primeros besos analógicos, piel contra piel, aunque rehuyendo las miradas, (Los ojos en vivo impactan más, nadie teme a nada en internet, y sin embargo)… los dos comenzaron a hablar como víctimas de una timidez que nadie esperaba, se mascaba tal vez, la decepción, la química presencial no coincidía con aquellos otros pálpitos en banda ancha, cara a cara no hay píxeles, no hay café del propio hogar frente al teclado, el tiempo transcurre a distinta velocidad, es difícil el manejo de los tiempos en persona (los silencios, en un chat, no son silencios, puedes excusarte en falso). Las fotos o mil charlas no lo son todo, el tacto, el olfato, el compartir el mismo frío o calor, el campo gravitatorio de dos cuerpos. Los códigos mal desencriptados acaban convirtiéndose en conversiónes fallidas. "Aquí la prueba"
lunes, 20 de mayo de 2013
Bar un millón, once y treinta de la noche, cinco mesas vacías, una máquina tragaperras, otra de tabaco y otra de discos, (Hacía como unos 15 años que no veía una de esas) está sonando, Angie de los Rollings, paredes lisas y la barra custodiada por un camarero con ojeras color licor de mora, en total, siete clientes, uno copazo en mano en la máquina tragaperras y los otros seis en la barra, bebiendo solos, en silencio, tomo asiento en el único taburete libre, al extremo izquierdo de la barra, y pido una cerveza.
- ¿Caña o botella? - Botella. Siempre.
Echo un ojo a la cristalera, calle desierta, no pasa un alma, el camarero me sirve la cerveza y adjunta una tapa con algo imposible de descifrar, parecen dados de carne con salsa de tomate, o fragmentos de dedos gordos recién mutilados, lo como por decoro, curioso mundo el de las tapas, curiosa costumbre, yo no he pedido eso, pero bienvenido sea.
El parroquiano número cinco pide “otro cacharro, Paco”. El número tres sale a la calle a fumarse un cigarro, todos parecen cortados por el mismo patrón, el patrón de un modisto con párkinson, cada cual en su burbuja, cada copa haciendo las veces de oráculo. Dame un Dyc de apoyo y moveré mi mundo.
En esto, al cliente de la tragaperras le toca el gordo, parpadean 120€ en la frente de la puta máquina, mira a su alrededor, nadie despega la vista de su copa, ¿De qué sirve ganar ciento veinte euros si nadie más que él lo ha visto? Vuelve a echar monedas y pide otro whisky con cocacola.
Ahora el camarero cambia de canal con el mando a distancia, fútbol en diferido, teletienda, horóscopo, peli en blanco y negro, hokey hierba, se detiene en un documental sobre el cosmos, aparecen estrellas fugaces, el camarero observa la tele y suspira, en eso me levanto y voy al baño, saco el teléfono y la busco en mi agenda, tras tres meses sin saber de ella le envío un mensaje a su móvil:
TE QUIERO.
domingo, 19 de mayo de 2013
Ayer leí un artículo en el que explicaban que como consecuencia del terremoto de Fukushima en Japón el pais se había desplazado 4 metros hacia el este y que el eje de la tierra también se había desplazado (nada menos que 16,7 centímetros), y que esta variación del eje ha acelerado el movimiento de rotación acortando la duración del día en 1,8 millonésimas de segundo. Al acabar de leer esto me vino a la mente la teoría esa del “efecto mariposa”, proverbio chino según el cual “El aleteo de las alas de una mariposa puede provocar un Tsunami al otro lado del mundo”. Despues recordé, que pocas horas antes de aquel terremoto en Japón hubo una mariposa de vivos colores sobrevolando a mi alrededor, y caí en la cuenta de que tal vez si en aquel instante yo hubiera truncado el vuelo de aquella mariposa a periodicazos, o con la misma mano hasta matarla,
nada de eso habría ocurrido.
Aparte de la tragedia en sí, me preocupan esos 16,7 centímetros de variación en el eje de la tierra, no sé, quizá por eso te note distante, mi amor, y que por culpa del terremoto de Japón nuestros corazones se hayan descoordinado como dos ruedas dentadas que ya no engranan, y a eso súmale, (Mejor réstale) que nuestros tiempos se han visto reducidos en 1,8 millonésimas de segundo cada día.Ahora comprendo por qué no contestas a mis llamadas, por eso no te culpo, la culpa fue mía,
tenía que haber matado aquella mariposa
para salvar lo nuestro...
nada de eso habría ocurrido.
Aparte de la tragedia en sí, me preocupan esos 16,7 centímetros de variación en el eje de la tierra, no sé, quizá por eso te note distante, mi amor, y que por culpa del terremoto de Japón nuestros corazones se hayan descoordinado como dos ruedas dentadas que ya no engranan, y a eso súmale, (Mejor réstale) que nuestros tiempos se han visto reducidos en 1,8 millonésimas de segundo cada día.Ahora comprendo por qué no contestas a mis llamadas, por eso no te culpo, la culpa fue mía,
tenía que haber matado aquella mariposa
para salvar lo nuestro...
viernes, 17 de mayo de 2013
Si Ana fuera un hombre, sería como un cura por lo civil, escucha los pecados de su clientela en ese confesionario que es la barra de su bar, escucha mientras trata de servir ese café que le han pedido, buscando siempre el diálogo más corto y esquivando converrsaciones sin sentido, y en cuanto acaba el desahogo y sin que importe la gravedad de sus pecados, los clientes llorones son absueltos por el módico precio de 1 euro.
El lenguaje corporal, nos delata, el cuerpo nunca miente, De mi psiquiatra aprendí a forzar mis gestos para evitar que hablaran por mí, en las consultas las mesas son de cristal para poder ver a través de ellas si el paciente invierte los pies, o cruza las piernas, o cierra los puños cada vez que tratas ciertos temas. Por lo que se ve, todos tenemos un gesto o un tic que surge inconscientemente en estos casos, unos se muerden el labio inferior o la comisura interna, otros juntan las rodillas, o se tocan el lóbulo de una oreja o se atusan el pelo sin darse cuenta. En mi caso, cada vez que hablaba de tí, tendía a clavar las uñas de mis dedos índices en las palmas de mis manos. (O así lo hacía) hasta que pillé a mi psiquiatra mirando de reojo a través de la mesa de cristal y escribiendo después notas en su libreta, ya sabes, como si aquel gesto fuera un síntoma, una relación no verbal de mi cuerpo a un pasado no resuelto,(Desde entonces, acudo a la consulta con manoplas)Y ahora, ya ves. Gracias a mi psiquiatra aprendí las múltiples formas del lenguaje gesticular y a evitar que mi propio cuerpo me delatara, sin ir más lejos,el otro día, una chica guapísima me dijo que le gustaban los hombres casados, lo dijo mientras se atusaba el pelo,(Mentía)
- Lo siento, pero estoy soltero – mentí yo también
sin que mi cuerpo me delatara
(llevaba las manoplas puestas)
- Eso no importa, te invito a una copa en mi casa.
- No en serio, no me apetece.
- ¡Mientes!
- ¿Cómo lo sabes? – pregunté.
- Me lo está diciendo ese bulto en tú pantalón.
sin que mi cuerpo me delatara
(llevaba las manoplas puestas)
- Eso no importa, te invito a una copa en mi casa.
- No en serio, no me apetece.
- ¡Mientes!
- ¿Cómo lo sabes? – pregunté.
- Me lo está diciendo ese bulto en tú pantalón.
jueves, 16 de mayo de 2013
Algunas
veces no puedes evitar meterte dentro de tí y pierdes el control de cuanto
sucede a tú alrededor pulsando sin querer ese piloto automático que te
permite estar en los dos mundos sin que nadie lo note. Suele suceder en
situaciones aprendidas de memoria, cuando caminas por la misma ruta de
siempre camino a casa, o viajas en autobús con los ojos fijos pero
mirando nada. Te metes dentro y ahí el tiempo no transcurre, ni tampoco hay clima que afecte, estás aquí, pero muy lejos.
¿Pero en qué piensas cuando esto sucede? Tal vez en nada, el ensimismamiento no siempre lleva implícito una línea argumental, o tal vez te lleguen imágenes que creías olvidadas sin saber muy bien por qué, imágenes ancladas a un pasado muy concreto, otros rostros que ya no comparten tú vida, o estados de ánimo ya olvidados que apaciguan y agradeces recordar. Con ciertos recuerdos sonríes, y puede que alguien de fuera te mire en ese instante y no entienda tú sonrisa y justo vuelvas al mundo real y te veas sonriendo y te sientas ridícula y aun así prefieras volver a ese recuerdo y pasar de los que miran, lo veo constantemente en personas que caminan solas y, de repente, ríen o fruncen las cejas o vocalizan en silencio. Me gusta verlo,
me hace creer que hay algo más.
¿Pero en qué piensas cuando esto sucede? Tal vez en nada, el ensimismamiento no siempre lleva implícito una línea argumental, o tal vez te lleguen imágenes que creías olvidadas sin saber muy bien por qué, imágenes ancladas a un pasado muy concreto, otros rostros que ya no comparten tú vida, o estados de ánimo ya olvidados que apaciguan y agradeces recordar. Con ciertos recuerdos sonríes, y puede que alguien de fuera te mire en ese instante y no entienda tú sonrisa y justo vuelvas al mundo real y te veas sonriendo y te sientas ridícula y aun así prefieras volver a ese recuerdo y pasar de los que miran, lo veo constantemente en personas que caminan solas y, de repente, ríen o fruncen las cejas o vocalizan en silencio. Me gusta verlo,
me hace creer que hay algo más.
martes, 14 de mayo de 2013
Dos personas sentadas en la mesa de al lado. El hombre, de
unos cuarenta años y aspecto de lo más corriente, andaba buscando trabajo. La mujer
(Unos diez años mayor que él, vestido negro estampado y un moño de lo más raro) tenía,
según deduje despues, una consulta de astrología o algo así, quizá fueran amigos o amantes, no lo sé, en fin el caso es que él le preguntó a ella por cual sería el momento más propicio para echar curriculums y
ella le contestó que aún no, que esperara a que Júpiter se alineara con
Saturno
(o puede que fuera Plutón, no lo recuerdo).
- Esto ocurrirá dentro de dos semanas – añadió.
El hombre, tras oír los consejos de la mujer,
consultó su agenda electrónica
y anotó algo con un puntero.
consultó su agenda electrónica
y anotó algo con un puntero.
- Bien, ¿El martes 22 te parece un buen día
para enviar mi currículum
a la empresa de la que te hablé?
para enviar mi currículum
a la empresa de la que te hablé?
- Mejor el 23 – dijo ella de memoria.
- De acuerdo, muchas gracias, tesoro,
no sé qué haría sin ti.
no sé qué haría sin ti.
Tras escuchar esto imaginé a ese hombre, en su casa, esperando con los curriculums
en la mano a que los planetas se alinearan, mirando al cielo por la
ventana del balcón, esperanzado, y esa imagen me pareció romántica.
(Absurda a todas luces,) pero romántica ¿Acaso el amor no es también la
conjunción de dos cuerpos? Creer que las fuerzas gravitatorias del cosmos influyen en
todos los aspectos de nuestras vidas resulta, cuanto menos,
tranquilizador. Yo, por mi parte, seguiré el ejemplo, el día que mi corazón deje de palpitar por tí vida mía, le echaré la culpa a Venus.
lunes, 13 de mayo de 2013
Lo sé, te encuentras en una de esas, llamemosla ”Etapas de transición” o sea, entre el punto y
final del hombre de tú vida anterior y el hombre con puntos suspensivos del
presente, entre el uña y carne, a sólo carne, diversión y un puñado de
orgasmos sin compromiso ni acuse de recibo. Ahora te toca pensar en ti y
sólo en ti, (Por el momento) ahora te toca leer libros para adultos como
intermedio entre dos cuentos de hadas, ahora te toca desintoxicar el amor muerto, abrir los poros y las
piernas y exfollarte la piel para ir en busca del hombre de tú vida
anterior. ¿Requisitos? Bueno, alguien corpulento, fuerte y sensible a
ratos, ¡Ah! y que te trate como a una puta dama en la cama para que después
de derramar en tú interior la semilla de rigor ahogada en látex te abrace con los ojos abiertos, te acaricie la espalda, y luego se marche a
la espera de tú próxima llamada.
viernes, 10 de mayo de 2013
¿Morir de amor?
¿yo?
No me conoces bien,
yo soy como el viento
y recojo alegrías y lamentos,
incluso alguna vez lloré
e hice juramentos.
e hice juramentos.
¿Pero morirme? no,
lo siento.
Y eso mismo espero de ti,
muérete por tus penas,
por tus cadenas,
por tú condena,
o incluso de gangrena.
¿Pero de amor? No.
Muérete del pulmón
o de un ataque al corazón,
o vive y espera,
que un clavo saca a otro
y se abre una puerta si otra se cierra.
El amor existe en mi contigo o sin ti,
lo que tú prefieras.
Te encantó el azul de los ojos de Laura porque en el fondo adoras a Laura en su conjunto, de hecho de ahora en adelante ese color marcará, sin tú saberlo, tus hábitos consumistas. (La camisa que llevas, por ejemplo). Es del mismo azul que el azul de los ojos de Laura, tú crees que la compraste simplemente porque te pareció bonita.
"Te equivocas"
Tampoco recuerdas, pero tú mente sí, que en el instante de
comprarla sonaba de fondo un tema de los Eagles, el mismo que sonaba en el taxi que cojiste para acudir a tú cita con Laura, y fue en ese preciso trayecto, mientras sonaba aquella canción cuando te fijaste sin querer en el cartel
de un partido político, era época de elecciones.
No asociaste el fondo azul del cartel con los ojos de Laura, pero tú subconsciente si ató cabos.
Aún sin saber muy bien por qué acabaste votando a ese partido, y gracias a tú voto
ese partido ganó las elecciones, y meses después, ese mismo partido acabó despidiendo a miles de profesores interinos.
Tú eres profesor interino y ahora estás en la calle, jamás se te ocurriría achacar tú despido a los ojos de Laura, pero así
fue, como ves, del inconsciente mundo de la estética y la propaganda,
sólo se salvan los daltónicos.
jueves, 9 de mayo de 2013
Imagina que una mujer, larva de mariposa, te acusa de haber hecho algo que tú no alcanzas a entender y se aparta de ti, imagina que, ahogado por su distancia, le escribes y ella te ignora poniendo así de manifiesto que todas esas chispas que sentía por tí no alcanzaron a hacer la suficiente lumbre para poner la mano en el fuego, la vida tiene ese punto de crueldad, no siempre las rosas son de color rosa, en ciertos casos es más fácil declararte culpable que probar tú inocencia, es más fácil enseñar el cadáver que probar que no hay cadáver, más aun cuando ni tan siquiera sabes quién ha muerto. Es despues, más tarde cuando comprendes que ella vive y quiere vivir tranquila en su atalaya, sin indicios ni sospechas sobre alguien que aún no es nada, tal vez otra larva de mariposa, un boceto de proyecto con vistas al mar, apenas alguien que le escribe las cosas más bonitas que jamás ningún hombre le escribió..
Que duda cabe de que todo marcha a una
velocidad que asusta, para demostrartelo no tienes más que entrar en un
diario digital, leer de arriba abajo los titulares más destacados y una
vez acabado el repaso, pulsa la tecla F5 (actualizar la página)
y verás que en ese intervalo las noticias ya son otras, o al menos las
más destacadas habrán sido desplazadas por noticias nuevas o más
recientes o más importantes.
Lo malo de todo esto, es que esta locura por la rapidez de los acontecimientos también se cuela sin querer en nuestra vida ordinaria. (En mi por ejemplo) Yo vivo enganchado a un F5 imaginario, veras, si camino por una calle que se me antoja obsoleta, refresco la calle pulsando mi F5 y de súbito dos coches chocan, o comienza a llover, o aparece un malabarista, o me cruzo con Tarantino, incluso a veces tiendo a actualizar las conversaciones que mantengo con mis amigos, y funciona, mi F5 funciona con todos excepto contigo, después de tanto tiempo y tanto esfuerzo, sigo sin encontrar la tecla que actualice lo nuestro, amor.
Lo malo de todo esto, es que esta locura por la rapidez de los acontecimientos también se cuela sin querer en nuestra vida ordinaria. (En mi por ejemplo) Yo vivo enganchado a un F5 imaginario, veras, si camino por una calle que se me antoja obsoleta, refresco la calle pulsando mi F5 y de súbito dos coches chocan, o comienza a llover, o aparece un malabarista, o me cruzo con Tarantino, incluso a veces tiendo a actualizar las conversaciones que mantengo con mis amigos, y funciona, mi F5 funciona con todos excepto contigo, después de tanto tiempo y tanto esfuerzo, sigo sin encontrar la tecla que actualice lo nuestro, amor.
miércoles, 8 de mayo de 2013
Todavía no estamos preparados, aún nos falta
una vuelta de tuerca, un punto extra de coraje o llámalo huevos para
decir lo que realmente pensamos, ya sea a la vecina del quinto, al
notario, a la suegra, al juez o al policía. Piensa en las oportunidades
perdidas, el lastre acumulado, los posos de odio y de amor que ahí se
quedan. ¿Alguna vez has imaginado qué sería de ti si dijeras todo lo que
piensas realmente? ¿No? Pues seguramente ahora estarías divorciada, y
yo tal vez en la cárcel, pero sería el hombre más libre de la tierra.
Abandonamos la infancia cuando aprendemos a mentir, a ser comedidos,
políticamente correctos, socialmente adaptados. Aprendemos a comer
mierda en público fingiendo apetito hasta que el cuerpo se acostumbra y
lo disocia y sacia el hambre del qué dirán. Aprendemos a pensar y
aplicar filtros antes de hablar, a elaborar un listado de palabras tabú
para cada persona y para cada situación, ya ni siquiera las drogas nos
hacen libres, las cortan con talco porque nos tienen miedo. Imagina, por
ejemplo, al ministro Gallardón bajo los efectos de unas drogas sin
adulterar, soltando su auténtica esencia ante los ojos atónitos de un
centenar de periodistas declarándose abiertamente homosexual. "Bueno,
esto último no sería ninguna primicia,
total, eso ya lo sabemos todos"
Ayer lo descubrí, las luces que cubren de lado
a lado el techo del Mataró Park tienen goteras, es un líquido invisible
al ojo humano, pero que percute en las cabezas de los que por allí
pasan, les cala el cráneo y produce en ellos un efecto
similar al de esa droga que anula la voluntad. Los infectados presentan
los siguientes síntomas: compran compulsivamente (en especial, objetos
voluminosos) y sienten una atracción desmedida por las aglomeraciones,
las colas, los encuentros familiares y los adornos horteras.(En ciertos
casos incluso pueden resultar peligrosos) En cierto modo la situación es
muy parecida a la de las cabalgatas de los Reyes Magos, por ejemplo,
algunos son capaces de matar por conseguir los caramelos que les lanzan,
de hecho, se sospecha que dichos caramelos contienen el mismo principio
activo que desprenden las goteras de las luces de las grandes
superficies, y que tal conducta agresiva se debe al síndrome de
abstinencia que provoca dicha sustancia. Así pues, y para evitar
posibles adicciones, les recomiendo que no las frecuenten demasiado,
sólo así podrán evitar las goteras y, con ellas, las crisis de ansiedad.
¡Ah! y a los cuñados.
¡Ah! y a los cuñados.
martes, 7 de mayo de 2013
Recuerdo a aquel niño: Sus gestos, su mirada, recuerdo que le costó un horror salvar aquel único peldaño del autobus, apenas podía andar, tampoco hablaba con soltura, recuerdo que tras cederle mi asiento, aquella mujer, no sólo me contó los pormenores de la enfermedad del niño "Espina bífida abierta" sino que también me habló de los cuidados que precisaba, así como de las intervenciones quirúgicas que llevaba a sus espaldas: siete. En cierto modo, parecía orgullosa de él, pero también de su faceta de madre coraje, entregada y sufrida. Aparte de aquello, de hablarme de su hijo sin yo dar pie a ello, llamó mi atención sus constantes alusiones a Dios (“Si Dios quiere”, “gracias a Dios”, “un regalo de Dios”, etc). Recuerdo que esa misma tarde, al llegar a casa, me dio por googlear “ESPINA BÍFIDA ABIERTA”. Me sorprendió y me apenó comprobar que esa emfermedad era la más grave de las distintas variantes de espina bífida, que se formaba (o malformaba) en la segunda o tercera semana de gestación del feto y que, en el peor de los casos, el niño en cuestión estaba condenado a una vida corta y dolorosa.
El caso es que he vuelto a recordar aquello que ocurrió hace ya varios meses a raíz de la última ocurrencia del Ministro de Justicia Gallardón: la nueva ley del aborto, según la cual cualquier malformación del feto no será motivo de aborto provocado, es más, será ilegal.
Llama mi atención el énfasis con que el ministro defiende a los no nacidos, y el poco interes que demuestra hacia los que ya lo han hecho recortándoles las ayudas que precisan para poder llevar una vida medio digna
Aquella mujer, en fin, pudo decidir tenerlo al igual que lo tendría con la nueva ley, fue decisión suya y solo suya, supongo que tuvo aquel niño (enfermo de por vida) movida por sus creencias religiosas, supongo que ella es de las que piensan que su niño nació así porque Dios lo quiso (un Dios bastante hijo de puta, añado) y por eso, en ningún momento, se planteó abortar. Otras, en su caso, lo habrían hecho sin dudarlo, con todo el dolor de su corazón, no me cabe la más mínima duda.
Sin embargo ahora, con la nueva ley, las mujeres que se lo puedan permitir tendrán que ir a Londres, como en tiempos de Franco, o tenerlo y condenarse, madre, padre y niño, a una vida ingrata, "Eso si, por la gracia de Dios".
lunes, 6 de mayo de 2013
Tras 84 días de concienzudo estudio
en el laboratorio de mi cama
he conseguido elaborar un listado
de motivos que demuestran
que lo de haber dejado de hablarme
ha sido una insensatez por tú parte.
Para demostrartelo aquí te dejo los resultados
de tan elaborado estudio.
en el laboratorio de mi cama
he conseguido elaborar un listado
de motivos que demuestran
que lo de haber dejado de hablarme
ha sido una insensatez por tú parte.
Para demostrartelo aquí te dejo los resultados
de tan elaborado estudio.
1- Tú piel y mi piel son compatibles.
2- El lóbulo de cualquiera de mis orejas
encaja a la perfección sin holgura,
en tú ombligo.
3- Mi cuello y tú cuello, al unirse,
simulan el mecanismo
simulan el mecanismo
de dos ruedas dentadas,
soldadas por una sustancia
soldadas por una sustancia
que el análisis de mi lengua identificó como
“aleación de salitre y óxido curioso”.
4- Cada vez que te abrazo tus órganos internos
5.- Tus uñas, al rozar mi espalda,
se convierten en pétalos de rosas sin espinas
que se clavan en mi espina dorsal.
(Y no sangro)
se convierten en pétalos de rosas sin espinas
que se clavan en mi espina dorsal.
(Y no sangro)
6- Tú labio superior es idéntico a mi labio inferior
y viceversa, por eso cada vez que nos besamos
el tiempo retrocede.
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¡Por cierto, se me olvidaba!
sábado, 4 de mayo de 2013
Definición de la palabra Sensual:
Un ejemplo de sensualidad es seguir con la mirada esa moto que acaba de pasar por mi lado porque en ella viaja todo lo que entiendo por sensual: Una larga melena, un rostro abierto a la imaginación (lleva casco), espalda cóncava y apenas dos centímetros de carne a la intemperie, esos dos centímetros incluyen el filo de un tanga color infarto que es como la base invertida de un triángulo equilátero cuya máxima tensión lo vuelve isósceles. Sensual es intuir que ese tanga desafía todas las leyes de la trigonometría, todos sus vértices se prolongan convirtiéndose en líneas, y la línea del vértice inferior viola sin querer a la misma vida, y se transforma de nuevo en otro triángulo algo más grande, al otro lado de su cuerpo, debajo de un ombligo que también juego a imaginar hasta con piercing. No existe ecuación que lo demuestre, apenas puedo ver una mínima parte de aquel complejo entramado, pero sé que es así, y esa geometría imaginaria me vuelve loco. Sensual es el triunfo del descuido por encima del pudor, esa pista extra que te ayuda a tirar del hilo, esa nueva pieza a encajar en el puzzle que poco a poco voy formando en mi cabeza. Y cada nueva pieza (tal vez la tira del sostén en un descuido, o la franja de sus ojos) es celebrada por mi por todo lo alto, como si fuera un niño que consigue el cromo más difícil del álbum. Pero la más compleja sensualidad radica en saber frenar a tiempo, en no querer ver más de lo necesario por miedo a la decepción. ¿Y si al bajar de la moto y perder la tensión de esa postura su trasero dejara de ser tan perfecto? ¿Y si se quita el casco y con él desaparece esa belleza que imaginé a juego con su pelo y con su cuerpo? Por eso cuando ella al fin se echa a un lado con la moto y sube a la acera como fin de su trayecto, decido no seguir sus pasos, (Es mejor acelerar el mío) y quedarme con esa imagen nítida que siempre será más bella que la real. Repito: SIEMPRE.
Un ejemplo de sensualidad es seguir con la mirada esa moto que acaba de pasar por mi lado porque en ella viaja todo lo que entiendo por sensual: Una larga melena, un rostro abierto a la imaginación (lleva casco), espalda cóncava y apenas dos centímetros de carne a la intemperie, esos dos centímetros incluyen el filo de un tanga color infarto que es como la base invertida de un triángulo equilátero cuya máxima tensión lo vuelve isósceles. Sensual es intuir que ese tanga desafía todas las leyes de la trigonometría, todos sus vértices se prolongan convirtiéndose en líneas, y la línea del vértice inferior viola sin querer a la misma vida, y se transforma de nuevo en otro triángulo algo más grande, al otro lado de su cuerpo, debajo de un ombligo que también juego a imaginar hasta con piercing. No existe ecuación que lo demuestre, apenas puedo ver una mínima parte de aquel complejo entramado, pero sé que es así, y esa geometría imaginaria me vuelve loco. Sensual es el triunfo del descuido por encima del pudor, esa pista extra que te ayuda a tirar del hilo, esa nueva pieza a encajar en el puzzle que poco a poco voy formando en mi cabeza. Y cada nueva pieza (tal vez la tira del sostén en un descuido, o la franja de sus ojos) es celebrada por mi por todo lo alto, como si fuera un niño que consigue el cromo más difícil del álbum. Pero la más compleja sensualidad radica en saber frenar a tiempo, en no querer ver más de lo necesario por miedo a la decepción. ¿Y si al bajar de la moto y perder la tensión de esa postura su trasero dejara de ser tan perfecto? ¿Y si se quita el casco y con él desaparece esa belleza que imaginé a juego con su pelo y con su cuerpo? Por eso cuando ella al fin se echa a un lado con la moto y sube a la acera como fin de su trayecto, decido no seguir sus pasos, (Es mejor acelerar el mío) y quedarme con esa imagen nítida que siempre será más bella que la real. Repito: SIEMPRE.
viernes, 3 de mayo de 2013
Hay recuerdos SPAM que son imborrables,
pero también documentos valiosos
imposibles de recuperar,
no recuerdo Madrid, pero sí Melilla
(hay que joderse).
Como tampoco recuerdo
mi segundo beso ni a quién se lo di,
y ese recuerdo lo quiero recuperar,
pero no puedo, recuerdo, sin embargo,
y me será imposible de olvidar,
el cromo que me faltó para completar
el álbum del Mundial del 70,
pero, ¿A quién coño le importa eso?
Y también recuerdo la primera vez que escuché
Losing my religion, o las tres primeras copas
de mi primera borrachera
(de la cuarta tengo lagunas)
o cuando leía los posos
en los cubatas que me tomaba
y me inventaba futuros,
o el nombre y apellidos de todos mis amigos,
de todos.
Me cuesta entender por qué recuerdo
tú número de teléfono
o por qué recuerdo tú sonrisa,
tú cumpleaños
o la talla y la copa de tú sostén
pero no me acuerdo de tus alergias,
ni de cual era tú color favorito.
Será que los recuerdos no aparecen
en función de su importancia,
ni siquiera en función del tiempo transcurrido,
o que solo son huellas más o menos profundas.
jueves, 2 de mayo de 2013
Existe en ciertas personas una agónica necesidad de sentirse siempre acompañados,de que siempre exista alguien al otro lado esperando en su destino o llenando cada hueco de su agenda para no estar nunca solos y así evitar el silencio, o el vacío. Y todas sus mañanas siguientes amanecen temprano porque siempre tienen mucho que hacer, una vida coordinada al milímetro, el trabajo, la compra, cocinar o sacar al perro; y así día tras día, semana tras semana y un mes tras otro hasta que al fin, aunque sólo sea por pura inercia o por falta de costumbre, consiguen su objetivo: no escucharse. Tal vez les aterra el eco insoportable de su voz interior, ¿Qué podrían decir si la escucharan? Tal vez no quieren sorpresas por miedo al abismo. Imagina que un buen día te sorprendes pensando que todo es relativo y de súbito comienzas a cuestionarte tus propias rutinas, tus costumbres, por qué haces lo que haces o si realmente encuentras placer en ello. Imagina que ese nuevo relativismo te lleva a mandarlo todo a la mierda, (Traumas incluidos) y empiezas de cero en otra parte, más lejos de todo pero mucho más cerca de ti. Imagina que comienzas a conocerte, a aceptarte y a quererte tal y como eres. Imagina que ya no necesitas proyectarte en el amor de los demás porque ya eres capaz de producirlo por ti misma.
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