viernes, 31 de mayo de 2013

Si no hubiera más patria que el cuerpo y la mente de cada uno, tampoco habría guerras, ni genocidios, ni religiones que nos ataran de pies y manos limitando nuestra capacidad de discernir lo que está bien y lo que está mal. No necesito que ningun dios me diga que no es bueno matar, mi guerra es otra, sólo quiero que nadie venga a tocarme los cojones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...