lunes, 13 de mayo de 2013


Lo sé, te encuentras en una de esas, llamemosla ”Etapas de transición” o sea, entre el punto y final del hombre de tú vida anterior y el hombre con puntos suspensivos del presente, entre el uña y carne, a sólo carne, diversión y un puñado de orgasmos sin compromiso ni acuse de recibo. Ahora te toca pensar en ti y sólo en ti, (Por el momento) ahora te toca leer libros para adultos como intermedio entre dos cuentos de hadas, ahora te toca desintoxicar el amor muerto, abrir los poros y las piernas y exfollarte la piel para ir en busca del hombre de tú vida anterior. ¿Requisitos? Bueno, alguien corpulento, fuerte y sensible a ratos, ¡Ah! y que te trate como a una puta dama en la cama para que después de derramar en tú interior la semilla de rigor ahogada en látex te abrace con los ojos abiertos, te acaricie la espalda, y luego se marche a la espera de tú próxima llamada.

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