Tras 84 días de concienzudo estudio
en el laboratorio de mi cama
he conseguido elaborar un listado
de motivos que demuestran
que lo de haber dejado de hablarme
ha sido una insensatez por tú parte.
Para demostrartelo aquí te dejo los resultados
de tan elaborado estudio.
en el laboratorio de mi cama
he conseguido elaborar un listado
de motivos que demuestran
que lo de haber dejado de hablarme
ha sido una insensatez por tú parte.
Para demostrartelo aquí te dejo los resultados
de tan elaborado estudio.
1- Tú piel y mi piel son compatibles.
2- El lóbulo de cualquiera de mis orejas
encaja a la perfección sin holgura,
en tú ombligo.
3- Mi cuello y tú cuello, al unirse,
simulan el mecanismo
simulan el mecanismo
de dos ruedas dentadas,
soldadas por una sustancia
soldadas por una sustancia
que el análisis de mi lengua identificó como
“aleación de salitre y óxido curioso”.
4- Cada vez que te abrazo tus órganos internos
5.- Tus uñas, al rozar mi espalda,
se convierten en pétalos de rosas sin espinas
que se clavan en mi espina dorsal.
(Y no sangro)
se convierten en pétalos de rosas sin espinas
que se clavan en mi espina dorsal.
(Y no sangro)
6- Tú labio superior es idéntico a mi labio inferior
y viceversa, por eso cada vez que nos besamos
el tiempo retrocede.
---------------------
---------------------
¡Por cierto, se me olvidaba!


No hay comentarios:
Publicar un comentario