Te encantó el azul de los ojos de Laura porque en el fondo adoras a Laura en su conjunto, de hecho de ahora en adelante ese color marcará, sin tú saberlo, tus hábitos consumistas. (La camisa que llevas, por ejemplo). Es del mismo azul que el azul de los ojos de Laura, tú crees que la compraste simplemente porque te pareció bonita.
"Te equivocas"
Tampoco recuerdas, pero tú mente sí, que en el instante de
comprarla sonaba de fondo un tema de los Eagles, el mismo que sonaba en el taxi que cojiste para acudir a tú cita con Laura, y fue en ese preciso trayecto, mientras sonaba aquella canción cuando te fijaste sin querer en el cartel
de un partido político, era época de elecciones.
No asociaste el fondo azul del cartel con los ojos de Laura, pero tú subconsciente si ató cabos.
Aún sin saber muy bien por qué acabaste votando a ese partido, y gracias a tú voto
ese partido ganó las elecciones, y meses después, ese mismo partido acabó despidiendo a miles de profesores interinos.
Tú eres profesor interino y ahora estás en la calle, jamás se te ocurriría achacar tú despido a los ojos de Laura, pero así
fue, como ves, del inconsciente mundo de la estética y la propaganda,
sólo se salvan los daltónicos.

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