Ya tengo guia para este estúpido ciego,
voy de la mano de mi resurección,
se hizo justicia y en tú perjucio,
te declararon culpable de encarcelar al amor.
Marché para nunca pisar esa senda,
le puse el nombre del nunca jamás,
ya sé hasta donde lleva tú camino,
lo dejé señalado con migas de pan.

No hay comentarios:
Publicar un comentario