miércoles, 8 de mayo de 2013


Ayer lo descubrí, las luces que cubren de lado a lado el techo del Mataró Park tienen goteras, es un líquido invisible al ojo humano, pero que percute en las cabezas de los que por allí pasan, les cala el cráneo y produce en ellos un efecto similar al de esa droga que anula la voluntad. Los infectados presentan los siguientes síntomas: compran compulsivamente (en especial, objetos voluminosos) y sienten una atracción desmedida por las aglomeraciones, las colas, los encuentros familiares y los adornos horteras.(En ciertos casos incluso pueden resultar peligrosos) En cierto modo la situación es muy parecida a la de las cabalgatas de los Reyes Magos, por ejemplo, algunos son capaces de matar por conseguir los caramelos que les lanzan, de hecho, se sospecha que dichos caramelos contienen el mismo principio activo que desprenden las goteras de las luces de las grandes superficies, y que tal conducta agresiva se debe al síndrome de abstinencia que provoca dicha sustancia. Así pues, y para evitar posibles adicciones, les recomiendo que no las frecuenten demasiado, sólo así podrán evitar las goteras y, con ellas, las crisis de ansiedad.
¡Ah! y a los cuñados.

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