miércoles, 29 de enero de 2014

No sé tú, pero a mí de niño me encantaba jugar a construir refugios, juntaba varias sillas que pillaba por casa, las cubría con mantas y me metía debajo, no necesitaba más, simplemente permanecía ahí, solo, inmóvil, abrazado a mis rodillas, pensando en mis cosas. 
Resguardado. Feliz.
Muchos años después sigo, en cierto modo, jugando a lo mismo, o al menos buscando esa misma felicidad infantil basada en darle la espalda al mundo por un rato. Ya no cubro sillas con mantas, pero a veces, cuando estoy en la cama, no puedo evitar sumergirme edredón adentro y quedarme inmóvil, en silencio, imaginando que compartes ese espacio conmigo, dormida o fingiendo que duermes. 
No conozco mayor demostración de amor.

viernes, 24 de enero de 2014

La típica historia (Todo parecido con la realidad es fruto de TÚ imaginación). Hombre conoce a mujer, mujer se enamora hasta las córneas del hombre, hombre sólo la quiere como amiga con derecho a sexo, mujer acepta su amistad (y su cama) sólo por sentirle cerca, hombre acaba conociendo a otra mujer y se enamora de ella, hombre deja de tener sexo con la primera mujer pero insiste en mantener intacta la amistad que les une, mujer manda al hombre a la mierda "muy fuerte", mujer llama a una amiga para llorar sus penas, mujer cuenta a la amiga el fin de su historia con (Pongamos Roberto) mientras se toman una manzanilla justo en la mesa contigua, mujer llora como si el mañana no existiera, la amiga insiste en que pase página, en la radio del bar comienza a sonar una canción que a la mujer le recuerda al hombre (More Than Words), la mujer rompe a llorar con más ganas, me giro para mirarla, me hago cargo, me levanto, pago mi café y me marcho....

martes, 14 de enero de 2014

BASADO EN BESOS REALES.



Besar o ser besado es confiar en otros labios, saber o ser sabido que serán bien recibidos, tratados como crees que se merecen: La otra boca no morderá tú boca, y si lo hace, será con intención y con mesura. Besar es luchar por las ganas del otro, desenredar sus dudas con la punta de la lengua, o dejarte llevar como en un tango. Un beso en la cola del Inem te dice eh, tranquilo, estoy aquí contigo, junto a ti, o el beso casto ante un altar: Te regalo mis labios para el resto de tus días.
Pero también hay besos desesperados, besos eléctricos cuya factura acabarás pagando, y besos que enmascaran mentiras, de labios tensos y ojos cerrados, como si cerrando los ojos acallaras las voces de dentro, y besos de culpa, y de perdón, y de socorro. Y besos imaginarios, son aquellos que te mueres por dar pero no puedes, o no debes, labios escondidos en tú mente que no son ni serán nunca nada tuyo, y tú te quedarás con esa imagen grabada en la memoria del tacto de tú boca.

viernes, 10 de enero de 2014

He descubierto que no pinto nada en el universo, el CNI no espía mis correos electrónicos, ¿Para qué? si sólo te los escribo a tí.
Y los Wasaps, sólo los escribo el domingo, que los espías del gobierno son muy religiosos y van a misa, si fueran judíos tendría que escribirlos el Sabat.
Espías del CNI, por favor, leed mis correos electrónicos porque aunque soy una persona normal, tengo mucho que decir, y poco que escuchar.


Hay gente que ignora lo que es el sentido común ¿Lo mejor? Que tengo la fortuna de conocerlos a todos. Hay gente que ignora el placer que produce el provocar una sonrisa.
¿Lo mejor? Que tengo la fortuna de conocerlos a todos. Hay gente que se ríe de lo que escribo, de lo que hago, de lo que soy, ... ¿Lo mejor? Que no tengo la fortuna de conocerlos, aunque me gustaría, me gustaría saber 

quienes son para poder decirles, GRACIAS.
Gracias porque conozco a otros mejores, gracias porque conozco a otros que se hartan de verdura y pizza en el reino de la comida, gracias porque conozco a otros que pierden el tiempo ayudando a los demás, gracias porque conozco a otros que reciben más palos que un muñeco de feria reivindicando tus derechos, ¡Si tonto, si, TUS DERECHOS! gracias porque conozco a otros que prefieren las torrijas en compañía antes que el caviar en soledad....En fin, reconozco que me enfado cuando se ríen de lo que escribo, de lo que hago, de lo que soy. Aunque ahora que lo pienso no podría vivir sin ellos, porque me hacen más fuerte, más sabio, más humano. Así que, te animo a seguir riéndote de lo que escribo, de lo que hago, porque conozco a muchos otros que reirían y se emborracharían conmigo, a muchos otros que me podrían enseñar lo que es el estilo, a perder el tiempo, e incluso a creer en milagros.

martes, 7 de enero de 2014


Lo reconozco, hay algo que se me escapa, y digo esto pensando (Por ejemplo) en el páncreas o en los siete metros de intestinos perfectamente plegados en el bajo vientre, o en la función que desempeña el corazón, y como no, en el cerebro, ¡joder! el cerebro, y en el ojo, el iris, la retina, la córnea, el cristalino, ¡Increible! la pupila se dilata o se contrae según la intensidad de la luz y todo ello encajado en la cuenca del cráneo de tal forma que te permite mover la vista a tu antojo, y sin embargo impide que el globo ocular salga disparado si estornudas, y qué decir de las pestañas, qué gran invento las pestañas, por no hablar del......, en fin.
Es muy difícil, ciertamente, creer que todo esto surgió de la nada, cuesta imaginar que detrás del diseño del ombligo, detrás de una medusa, detrás del Gran Cañón del Colorado o detrás del Big Bang sólo hubo azar, o lo que algunos científicos llaman “generación espontánea”. 

Conociendo y asumiendo nuestros límites suena más lógico creer en un ser superior que se escapa a cualquier lógica palpable. Hasta ahí, estoy completamente de acuerdo, puedo llegar a aceptar que haya gente que crea que existe un "Dios" o como quieran llamarlo, pero toda esa parafernalia que a lo largo de los tiempos ha girado en torno al concepto en cuestión, todos esos rituales, mandamientos, obligaciones, negaciones, castigos, ofrendas, miedos, supersticiones, bulas y sotanas que llegan incluso a colarse hasta en los úteros de las mujeres, ¿a qué se debe? ¿por qué pretenden acapararlo todo? ¿para qué? ¿hasta cuándo?

lunes, 6 de enero de 2014


Es cansado actuar como si el mundo se acabara cada viernes, pero tambien intenso, ayer pensé en llamarte para decirte: Hagámoslo todo hoy, pero supliendo otros cuerpos, ¿Quien quiere ser siempre la misma persona en su propia vida? Leemos libros para jugar a ser otros durante un puñado de páginas, vemos películas y empatizamos con el personaje, incluso lloramos sus lágrimas o reímos desde dentro de sus bocas. Entonces ¿Por qué no volcar todo esto en la vida real? ¿Por qué no jugar a vivir la vida de otros y matarlos mañana? Hoy seré tímido. El sábado un solterón. El domingo iré a misa aun sin ser creyente. El lunes me enamoraré perdidamente de la primera mujer con la que me cruze. El martes la engañaré con cualquier otra en uno de esos clubs de alterne. El miércoles seré deportista. El Jueves poeta. Y al viernes siguiente haré balance y no me arrepentiré de nada; porque yo no soy ninguno de esos siete, ni aquellos mis mundos sino otros que explotaron al final de cada noche (y cada sueño un bypass entre uno de esos mundos y el siguiente). ¿No estás cansada de ser siempre tú misma, la misma vida (sólo hay una, dirás), los mismos amigos y la misma media naranja hasta que la muerte (sólo hay una, dirás) os separe? ¿No va siendo hora de dejar de ser predecible para tu entorno, de jugar al despiste, de enviudar por un rato?
Su recuerdo llegó salvaje y repentino como un tsunami en Benidorm, como una huella aplastando mi garganta. Flashes de su risa, y mis ojos a juego con sus labios, y a lo lejos, en ese horizonte que siempre negamos, el reflejo de una luna enferma de parkinson. Era ella, nuevamente ella, la misma de siempre, la que no consigo borrar ni bebiendo lejía. Me quiso más que a su vida y yo a ella, y ahora veo, aunque fui ciego, que la cagué, como tantas otras veces. La mujer de mi vida estaba loca por mí y yo me volví loco pensando en nuevas locas..

sábado, 4 de enero de 2014

Te voy a contar lo que me sucedió ayer, nada extraordinario, veras: Me compré un reloj de esos baratos en los chinos (El que tenía dejó de funcionar hace cosa de un més) al llegar a casa le ajusté la hora y luego me puse a escribir esto. Me costó arrancar, no hacía más que darle vueltas a la primera frase (siempre la más difícil, sin duda) miré el reloj de los chinos: eran las diecisiete horas y trece minutos, volví a sentarme frente al ordenador y seguí dándole vueltas a la frase hasta que de repente, ¡Plaff! se me encendió la bombilla y comencé a escribir, lo hice del tirón sin saber durante cuánto tiempo: Cuando quise comprobar la hora mirando de nuevo el reloj vi que se había clavado en las diecisiete y trece, el segundero seguía sonando, tac, tac, tac, pero la aguja no avanzaba, su mecanismo apenas había durado un par de horas, así que pensé en bajar al chino y devolverlo, pero al instante caí en la cuenta de que tal vez se tratara de una señal y el tiempo hubiera querido detenerse a mi favor justo en ese instante para acabar de escribir esto. De hecho, mientras lo escribía, no fui consciente del tiempo transcurrido. Quise trasladar aquello a otros ámbitos, así que me fui al sofá y me tumbé pensando en cuáles serían esos otros momentos en los que también me gustaría detener el tiempo, y en esto, me quedé dormido y soñé en blanco, pero descansé como nunca. Al despertar seguían siendo las diecisiete y trece. ¿Sabes? después de esto fue cuando se me ocurrió enviarte este correo y quedar contigo a las diecisiete y trece, eso si, del día que tú quieras, si aceptas, acudiré a la cita con el reloj de los chinos en mi muñeca. No entenderas por qué hasta que nos besemos.

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...