domingo, 31 de marzo de 2013


Hace tiempo leí algunas teorías que explicaban por qué es posible ver esa "Famosa" luz al final del túnel justo antes de palmarla, 
¿Sabes a lo que me refiero, no?
Algunos científicos lo achacan a un exceso de dióxido de carbono en la sangre, otros dicen que, nada más entrar el cuerpo en parada cardio-respiratoria, nuestro sistema nervioso genera una fuerte descarga eléctrica (algo así como un electro-shock) que sólo a veces consigue, por sí mismo, reanimar el corazón, y como nuestros globos oculares tienen miles de terminaciones nerviosas, lo que ven los moribundos no es ninguna luz mística, sino un chispazo eléctrico 

en toda regla.
¿Y qué me dices de aquellos que aseguran ver pasar toda su vida, en imágenes, durante una 

fracción de segundo justo antes de morir?
Yo no lo sé, pero supongo que esa misma descarga eléctrica también servirá para enchufar el DVD que recopila los mejores momentos de nuestras vidas, una especie de…¿ “Montaje del directo con título y un THE END”?
Pues bien, si esto es así quiero ser el actor principal del resto de tu vida, aunque la peli que nos quede no tenga ni puto interés para el resto o acabemos convertidos en una mala copia pirata de nosotros mismos con siluetas de cabezas jodiendo cada plano, quiero estar ahí cuando esa última chispa te funda los plomos, y no, no te preocupes por mí, me acaban de explotar los ojos, acabo de ver la luz, estoy muerto, 
tu silencio me ha matado...

 Nada peor que no saber, si es mejor saber o no saber, nada peor que convertirte en dueño de tu propia incertidumbre, rescatar recuerdos y preguntarte: ¿qué estará haciendo en este mismo instante, después de tanto tiempo sin saber nada? ¿se habrá olvidado de mí? El mayor temor es el olvido, saber que no eres nada 
para quien lo fuera todo para tí.
Algunos recuerdos aparecen en el momento menos oportuno (no hay momento oportuno para algunos recuerdos) y en cuanto entran (son muchas nuestras rendijas) sólo pueden crecer como un tumor, imposible sacarlos de la cabeza porque no sólo están en la cabeza, son recuerdos distorsionados al antojo de tu propia necesidad, si me siento vulnerable siempre recuerdo que te quiero, si me siento fuerte me puedo permitir 
odiarte, olvidarte o enterrarte.
Pero la esencia no se pierde o quiero creer que no se pierde por muchos cambios que dé la vida, nadie puede cambiar la esencia de nadie aunque sí distraerla o enterrarla bajo otra esencia distinta, pero una esencia enterrada durante mucho tiempo acaba asfixiada, aunque se trate de poca tierra.

sábado, 30 de marzo de 2013


Ahora me pregunto yo hasta qué punto me interesa conocer la esencia de las cosas, su ciencia o el mecanismo de la misma vida, que vengamos de la tierra o seamos como palomitas de maíz disgregadas por ese gran microondas con grill que es el útero de Dios, o si Dios estuvo al principio y luego se marchó de putas (las mismas putas que él creó: ¿Eso es incesto?) y nos dejó con el culo al aire, a nuestro libre albedrío, o si Dios no es más que un concepto creado por el hombre, el comodín de la llamada que usamos 
cuando nos faltan respuestas.
O puede que la vida no sea más que un mero trámite, el típico espacio en blanco de un 

formulario a rellenar por el consumidor. 
Yo, por mucho tiempo que viva 
jamás querré conocer el mecanismo de mis 
sentimientos, el por qué lloro o a veces rio, 
sólo quiero que el dolor duela 
y que con una sola caricia tuya 
se me calme.

viernes, 29 de marzo de 2013



23-30 de la noche. Prejubilado, con traje de chaqueta y corbata...
¿Podría usted ponerme un café, por favor?
Su tono de voz me dijo que había cenado con vino y brindado con chupito.
¿Sabe? Acabamos de celebrar 

la “pedida” de mi hija Sara.
¡Estupendo! –le dije por decir algo, en realidad no sabía que se siguieran llevando ese tipo de tradiciones previas al matrimonio tradicional.
No. No se crea.
¿No está contento por ella? – pregunté.
No, bueno, sí, por ella, sí, pero es que hace dos años que falleció mi esposa, y el año pasado se casó mi hijo el mayor, y ahora ésta, ya lo ve, en dos años me he quedado completamente solo, a mis cinquenta y nueve años, 

recién prejubilado, y solo.
Entonces su tono se envolvió en una mezcla de ternura, rabia y derrota, aquel hombre, tan maduro ya, tenía miedo de llegar a casa y enfrentarse, puede que por primera vez en su vida, a una soledad 
que él no había elegido.
Y cuando se marchara del bar y llegara a casa iría directo a la nevera para tomar su yogur de todas las noches y se lo comería en silencio, mirando a los azulejos, o a las juntas de los azulejos, o a las raras formas de los dibujos de los azulejos, tratando con ello de no pensar en nada o de llenar sus pensamientos de paja altamente inflamable. Después del  yogur daría tres o cuatro vueltas por el pasillo, entrando sin querer en cada habitación de cada hijo que ya no está, sentándose en sus camas que ya no sirven, y luego se acostaría en la suya, en su lado de su cama, con el otro lado siempre intacto, ya sin silueta (en dos años los colchones ceden y vuelven a cojer su formar, pero no los recuerdos) y se pondría a leer, con sus gafas de cerca al límite de la nariz, uno de esos libros que invitan al sueño, pasando una y otra vez por la misma línea sin apenas entender nada, en un insoportable bucle, mientras que por encima de las gafas se le escaparía sin querer la vista a ese hueco vacío, o al retrato de la que fue su mujer durante media vida enmarcado en plata sobre la mesilla izquierda de noche, esa que también sostiene un despertador que ya no usa y los tapones de los oídos que no sirven para las voces de dentro, y al final se dormiría con la luz encendida y las gafas colgando, y soñaría en blanco y negro sin subtítulos ni nada, cruzando los dedos del alma para despertarse, a ser posible, no a la mañana siguiente, sino a la siguiente vida.....


No es casualidad que casi todas las parejas que conozco encajen, pero yo creo que su unión no es casual, y todas (Absolutamente todas) guardan un lógico equilibrio: Las novias o mujeres de los guapos son guapas, la de los gordos, gordas, la de los acaudalados, niñas bien (De esas con perlas en las orejas y modales Opus Dei) la de los "Pocacosa" mujeres de armas tomar. Los novios o maridos de las sumisas son chulitos machistas, de las chonis, macarras con chándal, de las hippies, naturistas que no cogen autobuses (porque van en bici)  Y si a través del físico no encajan, habrá una historia oculta o cierto parecido psicológico que seguro te hará comprender por qué encajan.
La cajera fea del Carrefour seduce al segurata, y la guapa al encargado. La guapa e inteligente directiva, hastiada de follar con guapos, buscará al de “belleza exótica”: feo pero atractivo, de marcada personalidad y seguro de sí mismo.
En cuanto a hombres viejos con mujeres jóvenes eso ya sabemos todos como va.
Tendemos todos, pues, a aspirar (en cuestiones de amor) a lo afín, a la oferta que gire en torno a las posibilidades físicas, económicas o sociales de cada uno. El amor es clasista. El amor está condicionado. El amor es mentira....


Los recuerdos son virus que arrastra el viento, asociaciones estúpidas: Los semáforos en rojo me recuerdan a Paula, los de luz verde a Tere y los que parpadean en ámbar a ti. Las señales de STOP me recuerdan a aquella vez, siendo yo niño, que paré un penalti con los huevos 
(ahí aprendí que las victorias también duelen).
La luna es un cuarto menguante o creciente de tus ojos, las nubes, labios más o menos gruesos, cada canción es un desamor, cada cerveza un poema distinto, y cada cita con el médico la resaca de mil cervezas, cada desplante una circuncisión, cada intersección una duda y ahora todo son intersecciones...

jueves, 28 de marzo de 2013

Aquello tuvo que calarte, porque la siguiente lágrima fue tuya, y volviste a secarte el dedo en mi camisa, así fué como llegó hasta mi tú nueva lágrima que lloré yo, y luego tú la mía y yo la próxima tuya, y así comenzamos a llorar cada uno lo del otro hasta alcanzar tú destino,
"Paseo de la Melancolía" tú nombre.
Allí nos perdimos el rastro pero no el rostro ni el por qué de las lágrimas del otro, luego me chupé el dedo de tú última lágrima y entonces supe
(del verbo saber)
Ahora sólo espero volver a verte y que me cuentes si tú también te chupaste el dedo al salir de mi vida, necesito que me digas
por qué estoy tan triste..
Ella parecía estar borracha. yo no, durante el trayecto en autobus dirección del hospital, me dijo que su última cita a ciegas había sido un desastre, y que el príncipe azul eléctrico de internet resultó ser un sapo analógicamente baboso en persona, que ella buscaba otra cosa, un quit pro quo: Abrazar y ser abrazada, besar en bienes gananciales, jugar al amor sin dados pero con dedos pero sin dudas dadas adrede. Pero no resultó, por eso ahora se sentía derrotada, de vuelta a casa con los labios vacíos, en autobus y no en carroza, doctorada en cubatas 
y suspendida en salivas.


No recuerdo cómo empezó la conversación, da igual; el caso es que aquella mujer de unos cincuenta y tantos años, me acabó soltando su royo:
- Soy Tarotista, Vidente natural y también practico la quiromancia, ahí mismo tengo la consulta.
- Ahá.
- Déjame ver tu mano.
Ella se acercó, la tomó, y con ambas manos, me abrió la palma presionando sus dedos contra los míos y me dijo:
- ¡Huy! Tú le das mucho al coco, ¿verdad?
- A ratos.
- ¿Tienes hijos?
- No lo sé. ¿Qué dice mi mano?
- Que tienes uno..
- Uffff… le agradezco el dato.
- Pero también dice que eres… digamos… muy fogoso, ya me entiendes y que tú imaginación está muy, pero que muy desarrolada, en la cama tienes que ser todo un tigre, ¿eh?
- Psí,,,algo se comenta, dije al fin.
- Pero tienes que cuidar un poco más de tú salud, el hígado sobre todo. ¿Bebes?
- ¡Bueno!
- Me refiero a tú consumo de alcohol. ¿Bebes mucho?
- Depende de lo que entienda por “Mucho”.
- En cualquiera de los casos, creo que deberías de tomarte más en serio este tema.
- La mujer me dió una tarjeta de su consulta y se marchó.
Y yo me quedé hecho polvo, mirando fijamente la línea de mi hígado (corta, sí).
Y del disgusto me metí en el primer bar que encontré a mi paso y pedí una cerveza, cinco cervezas después le pedí al camarero un bolígrafo, me lo trajo y comencé a dibujarme en la palma de mi mano la prolongación de esa línea 
(¡hasta el infinito de mi brazo y más allá!) luego pagué esas cervezas (y tres más) con un billete arrugado y me marché, contento como un niño...

Tras aquel último encuentro mantuve durante semanas e incluso los meses siguientes tú imagen bien nítida en la retina de mi cabeza, es más, con el paso del tiempo tú recuerdo mejoró. "Curioso Photoshop es la memoria" y te imaginé cada vez, más y más perfecta, tus ojos de un color cada vez más intenso (¿de qué color eran tus ojos?, ¿acaso mi memoria se ha vuelto daltónica?), tus labios (¿eran gruesos tus labios?, ¿acaso ahora mi memoria segrega Botox?) y tú voz cada vez más tersa (¿era tersa tú voz?, ¿acaso mi memoria hace gárgaras?). Esta misma mañana, tras todo este tiempo recordándote y deseándote en grado exponencial ascendente, el azar de las calles me ha llevado a cruzarme de nuevo contigo. Estabas en la parada del 8, esperando al autobús, he pasado por tú lado sin que te dieras cuenta y al girarme para verte mejor, me has vuelto a parecer realmente preciosa.

miércoles, 27 de marzo de 2013



Cuando me pediste que te contara alguna de mis anécdotas, me vino a la cabeza una en concreto y te la conté con todo lujo de detalles. El caso es que después recordé que, en su día, aquella anécdota me la había inventado de principio a fin para este blog. No era real, pero yo la describí convencido de que sí lo era, recordando incluso la descripción física y los gestos exactos 
de la persona en cuestión.
Lejos de preocuparme, aquello me pareció un milagro. Cuando llegas al punto de confundir ficción y realidad y empiezas a tener recuerdos nítidos de ficciones creadas por ti, resulta tentador construirte un pasado a la carta, restando traumas y sumando logros a tu antojo. Imagina que reescribes tu propia infancia y adolescencia, y el lugar de aquel niño que te pegaba en los recreos te inventas que le pegabas tú a él, y la chica fea que te desvirgó la conviertes en princesa, 

o tu fracaso escolar en "Cum laude" 
Imagina que así enmiendas tus pecados, reescribiéndote con tono realista un pasado paralelo......

martes, 26 de marzo de 2013


¡Y tomatelo como quieras! Pero no, no fue esa frase de despedida lo que me hizo reflexionar, sino el tono empleado por tí, me refiero a decir algo y luego cerrar la puerta y que esa frase se quede ahí dentro, pululando a lo largo y ancho de esta habitación, rebotando por el techo o en mis hombros durante interminables segundos, hasta que esas ondas se vuelven débiles
o tal vez cobardes e inaudibles.
Y recordar luego su voz pero no su rostro hasta que esa voz también se borre y con ella su existencia misma (sin voz ni rostro no hay nada; la persona desaparece). Igual que con los muertos queridos, se vuelven fríos, distantes y ajenos, en el mismo momento de olvidarnos del sonido de sus voces y de su exacto timbre de voz.

Y una vez olvidados nunca vuelven,
al menos no del mismo modo.

lunes, 25 de marzo de 2013


Se acabó el caminar por las calles 
para buscarte a tí, 
ahora es a mi a quien busco, 
lo jodido es que lo hago a través de ti, 
de tus pistas y de esas calles 
que ya no son de nadie
y sin embargo se dejan pisar por cualquiera, 
igual que los prostáticos 
se dejan meter el dedo por el culo. 
Busco, me busco y no te encuentro 
y si te encuentro no eres tú a quien busco 
quizá por eso desespero 
y me tiro de los pelos que no tengo 
y me entran ganas de gritarle 
al megáfono roto del alma, 
pero resulta que ya no tengo voz,
porque mi voz es tuya, 
la tienes tú, y por desgracia para mi, 
acabaste haciéndote un tendedero 
con mis cuerdas vocales.
Y si te escondes no me encuentro, 

y si me busco no te encuentro, 
y si te encuentro me rebusco 
el quinto pie que no tengo 
y así pierdo el equilibrio y me caigo 
y me caes mal porque no encuentro 
el modo de encontrarte en mí.
Aunque puede que la culpa 

no sea mía ni tuya, 
y que quizá no te encuentre 
porque yo, ya no soy yo, 
porque no existo 
aunque mis pies digan lo contrario,
y me lleven a sitios que existen, 
que se pueden tocar. 
Quizás sea eso, que busco eter, 
o que estoy más vivo de lo normal, 
demasiado vivo,
y eso tampoco es bueno.


domingo, 24 de marzo de 2013


Te biopsio en silencio a través del espejo 
como si fueras una rata encerrada 
en el laboratorio de mi corazón.
Tus ojeras son tu propia vida
acumulada en imágenes,
los posos que no consiguieron pasar
el filtro de las córneas
y sedimentaron formando esas bolsas oscuras,
imágenes gruesas no asimiladas,
recuerdos residuales que aseveran tu rostro.
Tus ojeras demuestran que a lo largo de tu vida
has visto demasiado y no hay corrector que valga,
todo es maquillaje, sólo eso.
Tal vez si pincharas con un alfiler esas bolsas saldrían los posos, ya líquidos, de aquellas imágenes que tanto tiempo llevas arrastrando, aquel terrible accidente de coche o cuando sorprendiste a tu marido con otra más joven,

más guapa (y sin ojeras).
Imágenes que te despiertan a mitad de la noche
y aparecen sólo cuando los párpados
empujan el iris hacia dentro.
Pero ten cuidado: no pinches demasiado profundo, si el alfiler atravesara el ancho de tus ojeras también saldría líquido de dentro un liquido corrosivo que te abrasaría las entrañas, así que mejor será tenerlo acumulado ahí, bajo los ojos, que no por todo el cuerpo,

¿Verdad? No vaya a ser que te falle
el pulso con la aguja y la jodamos.
Mejor será que aprendas a vivir con tu pasado, las ojeras bien llevadas dignifican porque son experiencia acumulada,

y si no fíjate, los ciegos de corazón no tienen,
ni los psicópatas (sus ojos carecen de filtros)
Ni los de mirada fría, ponte hielo en las ojeras
y sabrás de lo que hablo.
Por eso sólo puedo fiarme de las que como tú tienen ojeras, cuanto más abultadas, mejor, porque eso significa que te remueve la conciencia,

tienes conciencia.

sábado, 23 de marzo de 2013


Imagina que estás en un país extranjero, a miles de kilómetros de casa y que justo antes de tomar un taxi en dirección al aeropuerto, mientras haces tiempo en la cafetería del hotel te enamoras perdidamente de la camarera. Imagina que ese flechazo no admite traducción alguna, que no hablas su idioma ni ella el tuyo y sin embargo sabes y ella sabe también (Lo has notado en sus ojos color flecha) que no fué casual el roce de su mano contra la tuya al devolverte el cambio del billete con el que pagaste el café, que hay algo fuerte, algo así como una palpitación física de esas que duelen por encima de cualquier otro dolor conocido. Imagina que en el último momento, cuando ya tomaste el taxi y estás a punto de embarcar, te planteas dar media vuelta y renunciar a tu vida de siempre, a tu ciudad de siempre, a tus amigos, a tu familia, a tu trabajo y a tu hipoteca por alguien de quien no sabes nada más allá de ese primer impacto brutal cósmico, por alguien con quien sólo podrías comunicarte mediante caricias, miradas hambrientas, abrazos y besos sin pausa...
Permíteme jugar contigo a los vampiros, permíteme dormir en el arcén de tus pechos, permíteme llamarte concubina y desnudarme de cuello para arriba mientras cuentas hasta cien, ahora busca mis venas con los ojos cerrados y hunde tú nariz en mi cuello mientras hueles mis glóbulos rojos, alimento licuado que duele pero excita, que duele pero incita, pero puedes seguir, no pares.
Dime cuánta sangre necesitas y te diré quién eres, dime si prefieres guardar mis coágulos en el segundo cajón de tú ego o escupirlos y te diré quién eres.
¿Sabes? Inventé este juego para conocerte mejor,, 
y me mataste.

viernes, 22 de marzo de 2013

 
Que vivimos rodeados de pantallas táctiles, eso es algo que yo ya creía tener asumido.
Pero el otro día me ocurrió algo curioso, se me metió algo en un ojo, me miré al espejo y en lugar de abrirme el ojo con los dedos para buscar mejor la mota, toqué el espejo con la intención de seleccionar y agrandar la imagen, o algo así, y lo raro fué que nada más tocar el espejo se abrió una pestaña nueva (en...
mi párpado) ¿Te lo imaginas? Hice doble click en el espejo y aparecieron, de súbito, otras dos pestañas más sobre mi ojo derecho. Asombrado, pasé el dedo por el reflejo de mi ojo en el espejo, de derecha a izquierda (como quien pasa de una foto a otra en un iPad) y, de súbito, mi ojo se giró 180º, mirando ahora hacia dentro, hacia mi cráneo, sólo ese ojo. Y así acabé: con el ojo izquierdo mirando hacia la calle y el derecho observando mi propio cerebro (con sus chispitas neuronales rodeando la corteza).
Acerqué de nuevo la cara ante mi espejo para darle con el dedo y retomar así la posición normal de mi ojo invertido pero no atiné, y en lugar de darle al reflejo de mi ojo derecho, le di al izquierdo, y me quedé completamente ciego para el mundo exterior, pero con unas vistas en 3D, bien nítidas, de mi coco por dentro.
Las neuronas se movían rápido, como siguiendo un espectacular entramado de terminaciones nerviosas a lo largo y ancho de mi corteza cerebral. Eran azules, brillaban, y al instante comprendí que todas mis neuronas seguían un mismo camino alrededor del córtex, un camino que, en su conjunto, formaba una silueta, la silueta de un rostro perfectamente delimitado: frente, nariz, boca, barbilla, cuello, cabello…
Reconocí la silueta porque no existe otra igual en este mundo, era la tuya. Manda huevos que sólo consiga ver las cosas más claras quedándome ciego. Te amo
.
 
Ahora que no nos lee nadie te diré que soy un mar de dudas sin traje de buzo ni oxígeno que llevarme a la espalda. Para disiparlas no tendría más que sumergirme desnudo en mi mar, a pulmón, y bucear entre las algas en busca, quizás, de algún barco hundido cuyo tesoro las resolviera todas de un plumazo. O tal vez al encuentro de una sirena que me dejara seco, tocado del ala.
Pero antes de esto convendría tener en cuenta el efecto de las mareas altas, las mareas bajas, las marejadas, el mar picado y las resacas. Y que soy fumador: mi resistencia pulmonar apenas duraría unos segundos, insuficientes si quiero llegar al fondo de mi asunto.
 
Al final todo depende de las ganas que pongamos, quien se pudre haciendo zapping, quien esculpe la silueta de su espalda en un sofá, quien acumula horas como un Diógenes acumula basura, "Vive muerto." Y lo suyo irá a mas porque el bostezo es un virus enquistado en los huesos del cráneo, reblandece el cerebro y el Actimel, por mucho que diga el anuncio, no sirve para eso,
ni para nada.
La persona que sólo atiende a su recaudación diaria, el que sólo ve reflejados números en su espejo particular, el que piensa que lo importante es el tesoro y no la isla, también "Vive muerto" Y cuando digo esto me refiero a cualquiera, a la cajera de un supermercado, al mensajero, al segurata del turno de noche, al corredor de seguros, al camarero, al celador, etc, me refiero a la actitud, a los matices, a buscar el arte en la basura, o encontrar ciudades ocultas 
bajo los escombros.
Y si no tienes ganas, búscalas fuera, o pídele a otro que las busque por ti, enamórate de la persona adecuada y cuídala como merece, juega con ella al escondite, envíale iconos de rosas por whatsapp, canta para ella New York, New York en el karaoke más cutre de la ciudad, aunque desafines, no dejes de cantar para ella, aunque te lancen botellas, porque esa brecha en la frente te hará sentir vivo.
Anoche, tú, la que me inyectas las ganas que me faltan, me acompañaste a uno y fué divertido, porque de eso se trata, de reírse, y tratar de vivir como si el mundo se acabara en 20 minutos.

jueves, 21 de marzo de 2013


Me sonaba raro cuando mi profesora de informática me decía que todos los datos que introducimos en el ordenador se almacenan en una nube, "Así es como ella llamaba a Internet, LA NUBE” Así que hoy me ha dado por mirar al cielo, pero está despejado, no veo ceros ni unos formando precipitación alguna.
Según decía, “LA NUBE” es un espacio virtual que sirve de almacén para todo tipo de información, desde una tesis doctoral hasta esas fotos secretas tuyas, así es que
vuelvo a mirar al cielo, y ahora si, a lo lejos veo una pequeña nube acercándose despacio, pero es demasiado blanca para contener tantos secretos, detrás de ella, otra nube algo más gris se mueve más lenta que la primera, pero a distinto nivel, esa sí pudiera ser la nube de la que hablaba mi profesora.
La verdad es que a simple vista da miedo saber que nuestra información pesa menos que el aire, da miedo pensar que las fotos de tú boda, o de la Primera Comunión del niño, acaban transformándose en agua y que ese agua caerá después sobre nuestras cabezas, da pánico asimilar que yo me pueda beber tú hipotético viaje a Egipto, o me bañe en "TÚ" diario íntimo..Pensándolo mejor,
ya no quiero que llueva nunca.
No quiero saber más de ti.....

miércoles, 20 de marzo de 2013

El tiempo pasa y yo voy con retraso,
sé que nada es infinito
y que los segundos son escasos,
dime, que sientes tú, o que sentías,
si sigues en pie, si aguantas
o si lo intentas todavía,
las horas pasan, pesan, pisan
y dejan tristeza,
miento, si digo que sigo siendo fuerte,
aunque creo que el tiempo,
devolverá lo que nos quitó la suerte,
y si los sueños caen, lo siento,
si digo que a veces soy feliz,
no miento,
aun sabiendo que a veces
todo lo que dura
lo mata el tiempo.

martes, 19 de marzo de 2013

De mi Amiga Juani..


PAPÁ RECUERDOS…TE EXTRAÑO!!!..... Me llevaste de la mano a tu ternura.
Caminábamos de a dos sin advertirlo.
Me llenaste de amor sin darme besos.
Me llenaste de paz mientras leías.
...
Cada letra aprendida era tu gozo.
Cada fiebre temida tu desvelo.
No fue fácil llorar, tu no lo hacías.
No fue fácil hablar, tu lo sabías.
No fue fácil ser duro, siendo blando.
No fue fácil seguir, cuando el miedo.
Capitán de la nave sin galones.
Capitán de la vida de mi vida.
El eterno destino de mis días.
El cariño medido verdadero.
Sonreías seguro en el peligro.
Ocultando severo devociones.
Hoy recuerdo mis noches y tus cuentos.
Hoy recuerdo lo mucho que he perdido.
Hoy recuerdo, y recuerdo…….que te has ido.
Hoy recuerdo papá que te he querido...♥♥♥
Juani..

lunes, 18 de marzo de 2013

 
Ya nada es lo que era,
todo se perdió en el tiempo
ante la llegada
de una fugaz primavera,
huyendo tú amor a un desierto
donde solo quedan quimeras.
Nada es lo que era
porque todo cambia,
y en el devenir del mundo,
cuando el corazón se hace hielo,
el  agua se hace escarcha,
y la escarcha se hace lumbre
pèro la lumbre se nos apaga
y solo nos queda podredumbre
donde antes hubo llama.
Nada es lo que era,
nada, nada.


viernes, 15 de marzo de 2013


Te machacas en el gimnasio para que las chicas se fijen en ti, te gastas una pasta en ropa para que las chicas se fijen en ti, sales de copas para que las chicas se fijen en ti, trabajas para pagarte el gimnasio, la ropa y las copas, así que en cierto modo también trabajas para que las chicas se fijen en ti, y lo de las copas, lo de beber, es tu forma de ahogar esa timidez congénita, cada sábado sales con tu grupo de amigos y al tercer JB en el garito de turno te acercas a cualquier chica que se te ponga a tiro e intentas entablar conversación jovial, y sonríes porque sabes que esos hoyuelos las vuelven locas, y acabas la noche mirando el fondo de ese cubata a medio tomar, frunces el ceño a intervalos y recuerdas con todo detalle lo guapo que fue el proceso con aquella chica cuyo nombre no recuerdas, y al instante llega el vacío: ¿y ahora, qué? ¿a por otra? ¿y qué me aportará la siguiente? ¿más de lo mismo? Copas, cortejo y sexo. Copas, cortejo y sexo, la rubia de hace un par de semanas, la del pelo corto del mes pasado, la morena de hace apenas diez minutos, colección de experiencias sexuales, meterla en un sin fin de agujeros sin alma, meterla en la nada una y otra vez, cero + cero + cero + cero. Trabajas para pagarte el gimnasio, para pagarte la ropa, para pagarte las copas con la sola intención de sumar ceros y luego llegas a casa de tus padres, te metes en la cama de toda la vida, la misma que te vió crecer y piensas, mañana más de lo mismo, 
"Sólo sexo consentido y sinsentido" 
Sólo eso.

jueves, 14 de marzo de 2013

Cada vez que vemos o escuchamos las noticias y vemos la cantidad de corrupción y desahucios con que nos bombardean a diario, (Todos, absolutamente todos) pensamos que se debería de luchar contra eso, "Todo el Mundo" dá por hecho de que "Alguien" lo hará, despues, pasado el tiempo y viendo que las injusticias siguen, nos diremos, "Cualquiera" pudo haber hecho algo, pero "Nadie" lo hizo, incluso habrá "Alguien" que todo esto le de coraje porque piense que eso era trabajo de "Todo el Mundo" Pero mira por donde "Todo el Mundo" pensó que "Cualquiera" podría hacerlo, pero "Nadie" se dió cuenta de que "Todo el Mundo" no lo haría, al final todo terminó en que "Todo el Mundo" culpó a "Alguien" cuando "Nadie" hizo lo que "Cualquiera" pudo haber hecho....


Hubía una vez un barco en donde viajaban todos los sentimientos, la alegría, la tristeza, el rencor, la sabiduría y muchos más, incluyendo el amor, todo era un remanso de paz, hasta que un día se desató una terrible tormenta y un rayo alcanzó el navío, rápidamente se fué avisando a los moradores, que el barco se iba a hundir.
Todos los sentimientos se apresuraron a salir del barco, se metieron en sus lanchas salvavidas y se apresuraron a partir, pero el amor se quedó, porque se quería quedar un rato más en aquel barco que tanto amaba
antes de que este se hundiese.
Cuando por fin, sintiendo que se ahogaba el amor comenzó a pedir socorro, vió a la riqueza y el amor le dijo, riqueza, llévame contigo, no puedo, hay mucho oro y plata en mi barco y no tengo espacio para ti, luego le pidió ayuda a la tristeza, que también venía pasando, tristeza, ¿Me dejas ir contigo? ¡Ay amor! Estoy tan triste que prefiero ir sola, despues tambien pidió ayuda a la alegría, pero esta estaba tan alegre que ni siquiera oyó al amor llamar, desesperado, el amor comenzó a pedir auxilio y ahí fué cuando una voz le llamó, ven amor, yo te llevo, era un viejecito, el amor se sintió tan feliz al verse auxiliado que hasta se le olvidó preguntarle su nombre, pero al llegar a tierra firme, le preguntó a la sabiduría, sabiduría, ¿Quién era el viejecito que me trajo hasta aquí? La sabiduría le respondio, era el tiempo. ¿El tiempo? ¿Pero por qué sólo el tiempo me quiso traer? Y la sabiduría le respondió, porque sólo el tiempo es capaz de ayudar y entender al amor...
 
Reconozco que resulta agotador eso de pensar por uno mismo, ya sabes, separar según tu criterio lo que está bien de lo que está mal, por eso entiendo a quienes abrazan tal o cual religión, ya que se quitan de un plumazo un esfuerzo de la hostia, es más, ni siquiera tienen que elegir la creencia que más se ajuste a sus necesidades, será la propia creencia la que te elija a ellos, si nacen en España, (Por ejemplo) les tocará ser católicos.
Dile a cualquier niño español que si acude a Catequesis le regalarán una Play Station III y un móvil 3G, y ese niño creerá en la Santísima Trinidad, en los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, en el Arca de Noé y en lo que le pongan por delante, máxime si su cerebro aún está tierno y no domina el filtro de la experiencia y celebrará su comunión sintiéndose el puto amo por un día y aquello le llevará a asociar conceptos, "Si por esto me regalan una Play, cuando vaya al Cielo le pediré a San Pedro que me monte un parque de bolas" Pero eso si, a la primera tentación por tocarse la minga, el chaval pensará: ¿Será verdad que me puedo quedar ciego? Y le confesará a un cura soltero y célibe que anoche tuvo pensamientos impuros con su profe y rezará la penitencia que le manden y al salir del templo inmenso, limpísimo y llenísimo de historia, sentirá el mismo alivio que si hubiera eyaculado, o al menos será una descarga similar (sustituye testículos por alma). Y sin querer se habrá quitado de encima ese incómodo trámite de pensar por sí mismo, aunque eso si, si el azar lo llevó a nacer gay se sentirá sucio y tendrá que escuchar de esa misma religión que le fué impuesta por sus padres, que lo suyo es una emfermedad, ¡Hay que joderse!
En Estados Unidos el cardenal Bernard Law fue obligado a dimitir por haber protegido a un sacerdote que abusó de 130 niños durante más de veinte años, una investigación criminal realizada en 2004 estableció en 4.400 el número de sacerdotes acusados de pedofilia y en 11.000 el de niños que potencialmente fueron sus víctimas, en Irlanda cuatro obispos presentaron su renuncia despues de comprobarse que 14.500 niños fueron víctimas de abusos en la diócesis de Dublín, en México las acusaciones llegaron hasta el fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Marciel, en Holanda, desde marzo de 2010 se registraron 350 demandas de niños que afirmaron haber sufrido abusos sexuales cometidos por miembros del clero.
Un informe revela que 13 de las víctimas se suicidaron y todos estos crímenes quedaron impunes....Y esta lista, sigue y sigue y sigue.....

miércoles, 13 de marzo de 2013


"Ansiedad" como la misma palabra indica, es el ansia de los años que nos quedan por vivir., es la suma de tú lengua y de mi boca, la suma de tú carne y de mis uñas, la resta de quien soy si tú no estás. Ansiedad es ese fluir de mariposas cuando nos besamos, de mi boca a tú boca, de mis labios a tú ombligo. Ansiedad es ese hilo invisible que tejemos con la punta de la lengua y se hace nudo y presiona el pecho y parece que nos falte el aire cuando en realidad lo que nos falta es tiempo.
Y no hay medicina que nos cure y la luna es un enorme queso que mengua o crece, y estamos mal de la cabeza, (Los dos) Y sé que sea cual sea tú decisión, desde la distancia tú me cuidas como yo te cuido. A mí me toca cuidarte los otoños y los inviernos, a ti los días sin lluvia.

sábado, 9 de marzo de 2013


Últimamente tengo miedo al miedo de tener miedo, miedo a los pinchazos cardiacos, miedo a la desaparición de todas las  personas que me quedan por conocer, miedo a desaparecer del mismo modo que las cucarachas de aquel anuncio de Cucal (De Cruz Verde, eficacia probada). Miedo a que conozcas, al fin, todo mi pasado, miedo a conocer, a la postre, todo mi futuro, miedo, más que a la enfermedad física, a la mental, miedo a los chutes intravenosos de Viagra, miedo a la muerte en vida, miedo a perderme en el próximo juego de palabras, miedo a que me crezcan pelos entre los dientes, o debajo de cada uña, miedo a la ceguera irreversible, miedo a conseguir meterme dentro de ti para luego no poder salir jamás, miedo a todas esas viejas de gafas oscuras y estética ‘Carmen Polo’ miedo tener que mentir por necesidad, miedo a que dejes de escribirme, miedo a que dejes de leerme, en definitiva, miedo a que mis palabras se pierdan en el inmenso vacío del ciberespacio...

viernes, 8 de marzo de 2013


Últimamente ando algo perdido,
me han vencido viejos fantasmas,
y en cada esquina acecha un ratero
para robarme las alhajas,
los recuerdos, las felicidades.
De un tiempo a esta parte
a todas mis citas.
llego siempre tarde.
Y la vida me parece una fiesta
a la qua nadie, nadie
se ha molestado en invitarme.
Y es que de un tiempo a esta parte
me cuesta tanto y tanto, no amarte.
De un tiempo a esta parte,
a mi amor propio le he fallado,
y la vida me parece una fiesta
a la que nadie me ha invitado.
De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto y tanto, no amarte,
que últimamente planeo una huida
para rehacer mi vida,
probablemente en Marte.
Seguro que allí no hay nadie
empeñado en aconsejarme,
y qué vamos a hacerle,
si es que últimamente
ando algo perdido,
si de un tiempo a esta parte
me cuesta tanto y tanto, no amarte.
son tan frecuentes
los tristes amaneceres
ahogando mis finales,
repetidos, cansados,
miserables,
llenos de soledades,
de un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto y tanto, no amarte..


Dos personas distintas, con distintos trayectos en su vida, la primero es de las que piensan “Es mejor estar solo que mal acompañado”. Y la segunda, “Es mejor estar mal acompañado que solo”. Las dos tienen más o menos la misma edad, cincuenta y pocos, las dos habran sufrido reveses distintos o tal vez los mismos pero asumidos de un modo totalmente opuesto, la primera optó por la independencia, la segunda, por un miedo atroz a la soledad.
Llama más mi atención la segunda, es la típica persona que acabará en uno de esos programas de televisión buscando pareja, saldrán tres candidato-as detrás de un biombo, elegirá a ciegas a la más fea y sin embargo simpática y se odiará en silencio cuando vea a la guapa descartada y la compare con su nueva viuda, revenida y vecina de un pueblo de la pedanía de Murcia.
Pero después del programa, (21% de Share), se conformará con ella y se esforzará por resaltar sus virtudes, lo alegre que es, que le gusta cocinar, que le encanta bailar, etc, se iran a vivir juntos y empezarán una nueva vida (Ya sin focos, sin cámaras) forzando desde el minuto cero tan ansiada relación, él seguirá bajando a por el Marca antes del primer café, ella seguirá viendo la telenovela de después de comer, aunque siga la trama con cierta distancia y piense que esas cosas no pasan en la vida real (Y esos galanes no existen). Los domingos irán al baile y después del baile, al acostarse juntos, ella seguirá teniendo los pies fríos y él escuchará los deportes con un sólo casco en la oreja opuesta a la oreja de la almohada, girado de espaldas a ella pero sintiendo el placer de su compañía, esas ondas que emite otro cuerpo, ese sé que estás ahí, aunque no me toques, y acabarán confundiendo el amor con el cariño, el amor con la costumbre, 

el amor con la inercia.
Y tal vez les funcione hasta los restos.


Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...