lunes, 4 de marzo de 2013


Cuando aquel hombre entró en el bar donde acostumbro a ir cada mañana a tomar café, enseguida advertí que tenía pinta de ser el típico electricista divorciado con dos hijos pequeños, niño y niña, y afición por las maquetas de barcos.(Me gusta jugar a eso, adivinar personalidades) Tras estar unos segundos observándole a través del espejo que hay situado en la barra me dió por pensar que nunca es tarde para rehacer tú vida, "Me encanta esa expresión, rehacer tú vida". Porque rehacer no significa empezar de cero, sino cambiar tus expectativas de futuro a raíz de un imprevisto, por ejemplo:
¿Que te separas? 
Pues rehaces tú vida.
¿Que tú empresa te destina a Pekín? 
Pues rehaces tú vida.
¿Que te detectan una cirrosis hepática? 
Pues rehaces tú vida.
Que duda cabe que siempre resultara más fácil rehacer tú vida forzado por factores externos, aunque a veces es bien cierto que provocamos que suceda algo a modo de coartada perfecta que nos empuje al cambio....

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...