sábado, 9 de marzo de 2013


Últimamente tengo miedo al miedo de tener miedo, miedo a los pinchazos cardiacos, miedo a la desaparición de todas las  personas que me quedan por conocer, miedo a desaparecer del mismo modo que las cucarachas de aquel anuncio de Cucal (De Cruz Verde, eficacia probada). Miedo a que conozcas, al fin, todo mi pasado, miedo a conocer, a la postre, todo mi futuro, miedo, más que a la enfermedad física, a la mental, miedo a los chutes intravenosos de Viagra, miedo a la muerte en vida, miedo a perderme en el próximo juego de palabras, miedo a que me crezcan pelos entre los dientes, o debajo de cada uña, miedo a la ceguera irreversible, miedo a conseguir meterme dentro de ti para luego no poder salir jamás, miedo a todas esas viejas de gafas oscuras y estética ‘Carmen Polo’ miedo tener que mentir por necesidad, miedo a que dejes de escribirme, miedo a que dejes de leerme, en definitiva, miedo a que mis palabras se pierdan en el inmenso vacío del ciberespacio...

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