Se acabó el caminar por las calles
para buscarte a tí,
ahora es a mi a quien busco,
lo jodido es que lo hago a través de ti,
de tus pistas y de esas calles
que ya no son de nadie
y sin embargo se dejan pisar por cualquiera,
igual que los prostáticos
se dejan meter el dedo por el culo.
Busco, me busco y no te encuentro
y si te encuentro no eres tú a quien busco
quizá por eso desespero
y me tiro de los pelos que no tengo
y me entran ganas de gritarle
al megáfono roto del alma,
pero resulta que ya no tengo voz,
porque mi voz es tuya,
la tienes tú, y por desgracia para mi,
acabaste haciéndote un tendedero
con mis cuerdas vocales.
Y si te escondes no me encuentro,
y si me busco no te encuentro,
y si te encuentro me rebusco
el quinto pie que no tengo
y así pierdo el equilibrio y me caigo
y me caes mal porque no encuentro
el modo de encontrarte en mí.
Aunque puede que la culpa
no sea mía ni tuya,
y que quizá no te encuentre
porque yo, ya no soy yo,
porque no existo
aunque mis pies digan lo contrario,
y me lleven a sitios que existen,
que se pueden tocar.
Quizás sea eso, que busco eter,
o que estoy más vivo de lo normal,
demasiado vivo,
para buscarte a tí,
ahora es a mi a quien busco,
lo jodido es que lo hago a través de ti,
de tus pistas y de esas calles
que ya no son de nadie
y sin embargo se dejan pisar por cualquiera,
igual que los prostáticos
se dejan meter el dedo por el culo.
Busco, me busco y no te encuentro
y si te encuentro no eres tú a quien busco
quizá por eso desespero
y me tiro de los pelos que no tengo
y me entran ganas de gritarle
al megáfono roto del alma,
pero resulta que ya no tengo voz,
porque mi voz es tuya,
la tienes tú, y por desgracia para mi,
acabaste haciéndote un tendedero
con mis cuerdas vocales.
Y si te escondes no me encuentro,
y si me busco no te encuentro,
y si te encuentro me rebusco
el quinto pie que no tengo
y así pierdo el equilibrio y me caigo
y me caes mal porque no encuentro
el modo de encontrarte en mí.
Aunque puede que la culpa
no sea mía ni tuya,
y que quizá no te encuentre
porque yo, ya no soy yo,
porque no existo
aunque mis pies digan lo contrario,
y me lleven a sitios que existen,
que se pueden tocar.
Quizás sea eso, que busco eter,
o que estoy más vivo de lo normal,
demasiado vivo,
y eso tampoco es bueno.


No hay comentarios:
Publicar un comentario