el destino es tuyo, lo indicaste tú.
Tiras de mí porque yo confundo pero tú
me ciegas, el placer es tuyo, me mataste tú.
Tú calma pisa mi prisa en el tirante destiempo
Tiras de mí porque yo confundo pero tú
me ciegas, el placer es tuyo, me mataste tú.
Tú calma pisa mi prisa en el tirante destiempo
de intentar llegar a ti antes que tú,
aunque tú ahora viajes dentro de mí,
en mi mismo cuerpo que es mi mundo.
En cuanto al trayecto que me llevaría a tú
destino suena obvio: todo recto.
Y en ese camino más corto entre mi origen
destino suena obvio: todo recto.
Y en ese camino más corto entre mi origen
y tú destino no caben rodeos ni excusas,
ni tan siquiera ofrecerte mi corazón encendido,
por eso lo llevo apagado.
Tan solo está en mi mano acelerar más allá
de lo preciso (o frenar y moverte)
para darle un sentido creativo a la línea
recta de la vida o pactar y mezclar mis ansias
con tú calma y vendarnos los ojos
nuca contra nuca, hasta quemarme tú piel,
caminar por la cuerda floja sin la red
del pasado, confiar en el mutuo equilibrio.
Y si las piernas flojean y tiemblan y perdemos pie,
que el mundo crea que bailamos.
Tan solo está en mi mano acelerar más allá
de lo preciso (o frenar y moverte)
para darle un sentido creativo a la línea
recta de la vida o pactar y mezclar mis ansias
con tú calma y vendarnos los ojos
nuca contra nuca, hasta quemarme tú piel,
caminar por la cuerda floja sin la red
del pasado, confiar en el mutuo equilibrio.
Y si las piernas flojean y tiemblan y perdemos pie,
que el mundo crea que bailamos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario