viernes, 21 de junio de 2013



Trato de tirar de tí,  pero tú me llevas, 
el destino es tuyo, lo indicaste tú.
Tiras de mí porque yo confundo pero tú 

me ciegas, el placer es tuyo, me mataste tú.
Tú calma pisa mi prisa en el tirante destiempo 
de intentar llegar a ti antes que tú, 
aunque tú ahora viajes dentro de mí, 
en mi mismo cuerpo que es mi mundo.
En cuanto al trayecto que me llevaría a tú 
destino suena obvio: todo recto.
Y en ese camino más corto entre mi origen 
y tú destino no caben rodeos ni excusas, 
ni tan siquiera ofrecerte mi corazón encendido, 
por eso lo llevo apagado.
Tan solo está en mi mano acelerar más allá 

de lo preciso (o frenar y moverte) 
para darle un sentido creativo a la línea 
recta de la vida o pactar y mezclar mis ansias 
con tú calma y vendarnos los ojos 
nuca contra nuca, hasta quemarme tú piel, 
caminar por la cuerda floja sin la red 
del pasado, confiar en el mutuo equilibrio. 
Y si las piernas flojean y tiemblan y perdemos pie, 
que el mundo crea que bailamos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...