Cuando aprovecho esos silencios tuyos y te pregunto, ¿Que te pasa? …y tú no me respondes…no puedo evitar sentirme como al filo de un abismo que no soy capaz de abarcar, me aterroriza saber que en realidad no estés pensando en nada, ni siquiera en blanco (porque el blanco al menos es un color, o la mezcla de todos los colores, o un pigmento, o un adjetivo: ALGO; tú ya me entiendes…) Y por muchas veces que lo haya intentado, sigo sin poder comprender esos silencios, ya sabes, ni siquiera las piedras pueden dejar de pensar en su musgo, quiero decir. Sin embargo, aunque no comparta ese silencio tuyo, cada vez que en mis sueños me meto en tú piel no puedo evitar acariciarte, no puedo evitar la tentación de sentir el tacto de tú tacto en la punta de mi tacto (haciendo de esta particular orgía una partitura de poros en Braille deliciosamente acompasados). Así que, cuando te pregunto eso de… ¿Que te pasa?,,y tú no me respondes NADA,,,en realidad me haces sentir como lo que realmente soy para tí...

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