Yo
creo en la cultura del esfuerzo pero no en eso que llaman disciplina
militar, eso de “la letra con sangre entra”, sólo sirve de muro de
contención para los traumas, a un niño hay que educarle en la pasión por
las cosas, en el ansia por descubrir y llenarle el coco de
conocimientos prácticos y útiles. Hay que hacerle comprender que las
matemáticas molan, que las ciencias molan y que la historia mola,
en lugar de darle un sopapo cada vez que levanta la vista de un libro
que memoriza como un papagayo. Tal vez a base de collejas el niño acabe
estudiando algo que no le guste con el único propósito de ganar dinero,
pero a todas luces ese niño acabará siendo un perfecto hijo de puta
capaz de pisar al contrario, capaz de despedir a mil a golpe de firma
con tal de aumentar su margen de beneficios. Quiero entender que la
esencia humana no es eso, que la vida es aprender, descubrir y aportar.
La vida es Manuel Elking Patarroyo, descubridor de la primera vacuna
contra la Malaria, la vida es Shakespeare, Da Vinci, Volta, Freud,
Pasteur. Y algo me dice que no estamos educando a nuestros hijos en esa
precisa dirección..

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