A veces apelo a la calma pensando que mi corazón es un velero flotando en la bañera (y tú a estribor soplando, y yo a dos velas). A veces me confundo y te pido que me envíes un beso cuando en verdad lo que intento decirte es que bases tus besos en los versos que camufladamente para tí escribo. A veces quiero decirte que intento decirte tanto, que las palabras se me hacen una bola dentro, cortándome el oxígeno y me pongo azul, y al igual tú te crees que soy azul como los príncipes azules, pero no amor mío, no: es que me ahogo. Es que no es sano tener la cara azul por muchas blancanieves que digan lo contrario. Es que no es sano andar todo el día buscando la palabra precisa capaz de describir el sentimiento exacto. Es que decir te quiero o te amo o te adoro a veces no sacia y pierde su efecto si se dice mucho. ¿Qué decirte entonces? ¿Que hacer?
Quizá quedarme aquí.
Disfrazarme de tiempo y estar
aquí,
esperándote,
en silencio.
Quizá quedarme aquí.
Disfrazarme de tiempo y estar
aquí,
esperándote,
en silencio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario