¿Rencores? ¿Por qué rencores? ¡No le da a mi señorío guardarle rencor a un jardín al que yo no corté sus flores! Tú me ofreciste las mejores aguas de tú corriente, y no sería decente maldecirte por despecho cuando yo sé bien que tienes derecho a dar o a negar la fuente. Debo estarte agradecido por tú generosidad, tú me diste calor sin pedirlo me brindaste tú latido, tú amistad, tus ojos empañados y las confidencias alocadas de tú corazón en llamarada. Me diste la luna y tú corazón sin celaje, me diste sin tú saberlo el suave encaje de una caricia y me regalastes el cielo en tus ojos sin paisaje. ¡¡Y todo eso sin pedirlo.!! Por eso.. yo bien nacido, ni te odio ni te aborrezco, ¡¡Al contrario!! Te agradezco todo cuanto me has querido. Y aúnque me reviente que te hayas ido con tú barca hacia otro mar, sabes que yo no te puedo odiar por esta partida; aúnque odiar es en la vida un cierto modo de amar......
No hay comentarios:
Publicar un comentario