sábado, 31 de marzo de 2012

Rencores...


¿Rencores?
¿Por qué rencores?
¡No le da a mi señorío
guardarle rencor a un jardín
al que yo no corté sus flores!
Tú me ofreciste las mejores
aguas de tú corriente,
y no sería decente
maldecirte por despecho
cuando yo sé bien
que tienes derecho
a dar o a negar la fuente.
Debo estarte agradecido
por tú generosidad,
tú me diste calor sin pedirlo
me brindaste tú latido,
tú amistad,
tus ojos empañados
y las confidencias alocadas
de tú corazón en llamarada.
Me diste la luna
y tú corazón sin celaje,
me diste sin tú saberlo
el suave encaje
de una caricia
y me regalastes el cielo
en tus ojos sin paisaje.
¡¡Y todo eso sin pedirlo.!!
Por eso.. yo bien nacido,
ni te odio ni te aborrezco,
¡¡Al contrario!!
Te agradezco
todo cuanto me has querido.
Y aúnque me reviente
que te hayas ido
con tú barca hacia otro mar,
sabes que yo no te puedo odiar
por esta partida;
aúnque odiar es en la vida
un cierto modo de amar......

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...