Te conocí en un bar de mala muerte,
nos presentó el amigo de un amigo,
aquella noche me abrazó la suerte
y luego me dejó a solas contigo.
Dijiste que tu amor era un fulano,
camello en los desiertos de la luna,
contamos nuestras vidas, mano a mano,
mis ojos abrazaron tu cintura.
Dijiste que soñabas con casarte,
tener una ventana a las estrellas,
-es eso lo que puedo darte-,
te dije, como en broma, y no lo era.
Tu risa a medio gas prendió la llama,
tus labios se pasaron por mi piel,
el sol te echó a patadas de mi cama,
rompiendo nuestro amor de todo a cien.
Volví hasta ese rincón alguna noche,
le pregunté por tí a los camareros,
en el periódico, hoy, tu foto con tu nombre,
“joven muerta a manos de su camello”
nos presentó el amigo de un amigo,
aquella noche me abrazó la suerte
y luego me dejó a solas contigo.
Dijiste que tu amor era un fulano,
camello en los desiertos de la luna,
contamos nuestras vidas, mano a mano,
mis ojos abrazaron tu cintura.
Dijiste que soñabas con casarte,
tener una ventana a las estrellas,
-es eso lo que puedo darte-,
te dije, como en broma, y no lo era.
Tu risa a medio gas prendió la llama,
tus labios se pasaron por mi piel,
el sol te echó a patadas de mi cama,
rompiendo nuestro amor de todo a cien.
Volví hasta ese rincón alguna noche,
le pregunté por tí a los camareros,
en el periódico, hoy, tu foto con tu nombre,
“joven muerta a manos de su camello”
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