martes, 10 de mayo de 2011


Mi Amor

Me acostumbré a tus palabras,

como el viento a la primavera.

Me acostumbré a tus ojos apagados

por la deseperanza,

a tú voz con distancia

y a tú caricia contenida

en la estela del recuerdo...

Al todo o nada y nada y todo.

Me acostumbré a ofrecerte mi vida,

me acostumbré a tú ansiada ternura,

a mis pasos ligeros para verte

y al silencio de las equivocaciones.

Me he acostumbrado a pensar,

más que a actuar

a vivir, a expresar,

sin saber que pasará,

a echar de menos las noches,

que jamás contigo conocí,

a la vida que jamás vivímos..

A pesar de la costumbre

buena o mala,

simplemente pienso en tí.

Porque de ti me enamoré,

contigo quiero estar,

por ti doy la vida,

te extraño tanto cuando no estás...


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