sábado, 28 de mayo de 2011


Voy navegando contra el viento
en el mar de las tempestades,
sin velas ni un timón ni llaves,
en busca de un abrazo prohibido
dónde descansa el caos dormido,
que lleva hasta la flor del tiempo
del anhelo y de los sentimientos,
recorriendo los dulces senderos
ocultos entre tú piel y tú pelo,
al dulce vaivén del desconsuelo
dónde los sueños se hacen realidad
y tú realidad tan sólo es mi sueño.

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