Mi mujer más amada,
aunque tú amor no me brindes
y tú amistad me sea inmerecida,
no me importa sufrir
a causa de esta herida...
Pues mi necio corazón
de razones no entiende
y por tú ausencia
la llama de este amor me devora..
Y aunque la horca del desengaño
rozaba y quemaba mi cuello,
prefería la ilusión
que me elevaba al cielo
antes que la dolorosa realidad
al pisar el suelo..
No niego que sufro
al contemplar tú indiferencia
y que me esta matando el vacio
de no sentir tú presencia....
A tí dedico y entrego estas 4 letras
y mis esperanzas fallidas....
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