Mujer, nada me has dado,
pero mi vida deshoja
una margarita de desconsuelo,
porque ves las cosas que yo miro,
las mismas tierras y los mismos cielos,
porque la red de nervios y de venas
que sostiene tú ser y tú belleza
se debe estremecer al beso puro del sol,
del mismo sol que a mi me alumbra...
Mujer, nada me has dado y sin embargo
a traves de tú ser siento las cosas,
estoy alegre de mirar la misma tierra
en que tú corazón
a veces goza y otras desespera...
Me limitan en vano mis sentidos
como dulces pétalos de flores
que se abren con el viento
porque adivino el sueño que pasa
y que tiñe de azul tú sentimiento...
Y sin embargo no me has dado nada,
no florecen para mi tus años
y la cascada de cobre de tú risa
no apagará la sed de mis labios.
Ya ves, noche estrellada de canto y copa
en que bebes el agua que yo bebo,
nada me has dado y todo te lo debo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario