Creo
que si Dios existiera estaría encantado de pagar el IBI. Incluso,
quizás exigiría pagarlo, como uno de esos excéntricos millonarios
norteamericanos que quieren que les suban los impuestos porque según
ellos pagan una miseria. Si existiera de verdad, seguramente también
le parecería bien que no existieran determinados privilegios, como
aquella amnistía fiscal inventada por el gobierno del Partido
Popular, ni tampoco creo que viera con buenos ojos la eliminación del
impuesto de sucesiones o la esperpéntica situación generada alrededor de
"Bankia." Seguramente, querría que en la construcción y mantenimiento
de nuestra sociedad, a cada cual se le exigiera su justa cuota de
esfuerzo, de solidaridad y de sacrificio, y que aquellos que más tienen,
más paguen. No creo que quisiera privilegios de cualquier clase, ni
para él ni para cualquier otra confesión religiosa o estamento de poder,
y por esta misma razón creo que no le acabarían de gustar los acuerdos
de España con la Santa Sede del 1979 (precisamente porque establecen
privilegios). Y por supuesto, sería un firme activista en pro de la
persecución del fraude fiscal, que sobre todo beneficia a las grandes
fortunas. Tengo la sospecha de que si existiera, buscaría fòrmules
para combatir la especulación financiera, que no soportaría la situación
de las familias que no llegan a final de mes o que tienen que sufrir un
desahucio, que estaría encantado de que reformaran (y reforzáramos) la
democracia, que sería más republicano que no monárquico, que los
recortes en sanidad y educación no le harían ninguna gracia y que
probablemente sería más un defensor del interés público que no del
privado. Me da la impresión de que al Dios que yo me imagino le gustaría
ver un mundo con más propuesta y seguramente con menos protesta, que
incluso podría ser un defensor del que se denominan "causas perdidas".
Pero, ¿qué puedo decir? Soy ateo y defiendo el *laicisme como fòrmula
para encajar el hecho religioso en el mundo en que vivimos.,y pienso que
cómo habría dicho "Benedetti" la verdad no sé si Dios existe, pero si
existe sé que no le molestará mi duda". Y, volviendo al principio, creo
que si Dios existiera estaría encantado de pagar el IBI, incluso en
Mataró, donde (por si no lo sabían) este año el recibo se ha
incrementado un 32 %........
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