sábado, 9 de junio de 2012

Cuando en tú corazón
se abra llena de vida,
la flor perfumada del amor,
recuerda que fuí yo quien la plantó.
Cuando tú corazón se ilumine
con el suave colorido
de la puesta del sol,
recuerda que soy yo
quien sueña con amanecer contigo.
Cuando el fuego de la pasión
queme tú corazón,
consumiendo todos tus sentidos
en la inmolación del placer,
recuerda que fuí yo
quien encendió esa llama.
Cuando tú corazón
lo sientas bordado
de sueños dorados,
tejidos con hilos de luz de luna,
recuerda que fuí yo
quien coloreó tú mundo interior.
Cuando la noche te encuentre
con el corazón partido y angustiado
por las amarguras recogidas en el día,
recuerda que yo estoy aquí
esperándote con un pañuelo en la mano.
Cuando el insomnio te haga dar vueltas
desesperadamente en la cama,
recuerda que yo puedo sembrar
sueños de paz en tú mente.
Cuando la soledad te oprima
y tú grito no encuentre eco,
recuerda que muy cerca de tí
hay alguien que desea tú compañía
y entiende tú clamor.
Cuando tus secretos
no quepan más dentro de ti,
amenazando romper los diques de tú alma,
recuerda que existe alguien
dispuesto a recogerlos
y guardarlos con el cariño
y la dignidad que tú esperas.
Cuando en tús ojos se refleje
el azul del cielo, la calidez del sol,
el canto de los pájaros,
el perfume de las flores,
la nostalgia del atardecer,
el encanto de las mañanas,
la serenidad de los lagos
y la sonrisa de la ventura,
recuerda que fuí yo, 
"El que jamás dejó de amarte," 
Quien tocó tú corazón
con la varita milagrosa del amor......

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