jueves, 20 de noviembre de 2014

¡Por cierto! Si muero antes que tú, hazme
un favor, llora cuanto quieras, pero no te
enfades con ese Dios en el que tu crees por
haberme llevado. Y si no quieres llorar,
no llores, y si no logras llorar no te preocupes,
y si algunos amigos te cuentan algo de mí,
óyelos pero no creas todo lo que digan,
si me elogian demasiado, corrige la exageración,
si me critican demasiado, defiéndeme,
si quieren hacerme un santo sólo porque
he muerto, diles que estaba lejos de ser
el santo que pintan. Si quieren hacerme un
demonio, diles que tal vez tuve algo de demonio, 

pero que toda la vida procuré ser buena persona.
Y si quieres decirles algo sobre mi,
diles solo una frase:
¡Fue mi amigo, creyó en mi
y me quiso toda su vida!
Ahí entonces derrama una lágrima.
¿Crees en estas cosas? Entonces, reza para
que los dos vivamos como quien sabe
que va a morir un día
y que muramos como quien supo vivir.
La amistad sólo tiene sentido
si hace el cielo más cercano

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...