martes, 12 de julio de 2011



No valías la pena

Comenzamos juntos un viaje hacia la aurora

Como dos fugitivos con la misma condena

Lo que ignoraba entonces no he de callarlo ahora:

No valías la pena.

Me llegaba el otoño y me ardía el mediodía.

Sentí sed. Vi tú copa. Pensé que estaba llena

pero cuando acerqué mis labios la encontré vacía;

No valías la pena.

Te di a guardar un sueño, pero tú lo perdiste,

¿O acaso abrí mis surcos en llanura ajena?

Es triste,es cierto, por ser tan cierto, es triste:

No valías la pena.

Fuiste el amor furtivo de un hombre deshecho,

y el eslabón amable que es más que una cadena.

Pero hoy puedo decirte, sin rencor ni despecho:

No valías la pena.

Me alegré con tú risa; me apené con tú llanto,

sin pensar que eras mala ni creer que eras buena.

Te canté en mis canciones y a pesar de mi canto;

No valías la pena.

Me queda el desencanto del que enturbió una fuente,

o acaso el desaliento del que sembró en la arena.

Pero yo no te culpo. Te digo, simplemente:

No valías la pena....


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