martes, 4 de octubre de 2011

Manda el corazón



Puedo mirarte horas enteras,

o cerrar mis ojos e imaginarte

como una mañana de primavera...

Puedo escribirte hasta cansarme,

o envolverme en el vacío silencio

imaginándote hasta saciarme..

O puedo convertirme,

en el radiante sol,

e iluminar todos tus despertares,

o en la luna más hermosa,

para guiarte por oscuros lugares...

Puedo ser un perro

para servirte de guardián,

echarme a tus pies,

y aullar en tus noches de soledad...

O puedes hablarme de amor,

o quizá volverme la espalda.

puedes correr y abrazarme,

o solamente alejarte sin mirar.

Pero no me pidas “nunca”

que deje de quererte,

puesto que pedirme esto

sería como mirar al cielo

e imaginarlo sin estrellas...

No me pidas entonces,

que deje de quererte

pues el quererte a ti,

es sin que tú lo sepas,

una razón para vivir,

una ilusión para despertar cada día,

y volver a andar..y seguir..y seguir..















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