Quizás yo siempre miré
hacia el lado equivocado,
nunca al norte de tus ojos
ni al sur carmín de tus labios.
Quizás fué equivocada esa pertinaz
insistencia de mirar hacía
el este o el oeste de la nada,
buscando lo que tú tenías para
darme y yo no me daba cuenta...
Pero los caminos los
transitamos varias veces
en nuestra existencia,
miles de veces pasamos por el mismo río,
subimos la misma cumbre
y nos tropezamos con la misma piedra
cayendo en el mismo agujero,
por terquedad, estupidez,
por no mirar hacía otros
puntos cardinales
que no sean aquellos por los que nos
perdemos por obstinación.
Lo cierto es que hoy me doy cuenta
que siempre miré hacía otro lado,
que nunca me detuve
en el brillo que adornan tus ojos negros,
ni me tropecé con esas mejillas arreboladas
que ocultan a medias tú sonrisa,
que a pesar de escucharte tantas veces,
nunca me detuve a sentir
la melodía que encierran tus palabras.
Hoy sentado frente a tí,
detuve mi mirada en tú rostro,
aparque mis pupilas en tú cabello,
vi sus ondas rebeldes que
a pesar del tiempo y del fijador
persisten en caer sobre tú frente.
Me quedé prendado (otra vez)
del calor de tus palabras,
y despues cayeron mis ojos hasta tus manos..
De pronto caí en la cuenta
que en casi dos horas de contarnos
las experiencias del último cuarto de siglo,
no dejé de recordar
con melancolía anécdotas pasadas...
Y ahora que estoy aquí, sentado
frente a la pantalla de este solitario amigo
que es el ordenador,
tratando de plasmar mis pensamientos
con unas cuantas palabras,
me doy cuenta que en estos treinta años
siempre miré hacía el lado equivocado.....
Busqué en otros ojos
lo que tú me dabas y yo no veía,
en otra boca la dulzura
que tus palabras me daban y yo no sentía,
en otras manos la fuerza
que las tuyas me dieran tantas veces...
Busqué en otros cuerpos
el calor del sexo que solo el tuyo
con un simple abrazo
me daba con mayor intensidad.
Ahora que tus labios no dicen palabra,
ahora que tus ojos no me miran,
ahora que de otro te has enamorado,
ahora, me doy cuenta que siempre
miré hacia el lado equivocado...
Ahora que estoy
con las manos cruzadas en mi regazo,
vacías y mustias caí en la cuenta
que equivoqué el camino,
que ahora ya es tarde
para volver a desandarlo,
que si antes se cruzaron el tuyo y el mío
hoy son paralelos, lo leí en tus ojos,
lo descifré en tus palabras,,,
y ahora lo presiento en tú silencio...
Quizás siempre miré
la constelación equivocada,
nunca me detuve en el norte de tus ojos
ni me dirigí al sur carmín de tú boca,
me perdí en el este o el oeste de la nada
y busqué en otros cuerpos el calor
que solo el tuyo en un simple abrazo me daba...
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