Soñé que dormía entre tus pechos
y que a esos dos grandes soles tiernos
yo saludaba con mordiscos de mendigo hambriento.
Que recorriendo despacio el camino de tú espalda
me dirigía cruzando el puente delicado de tú cuello
a hundirme tranquilo y desesperado
con todo el cuerpo en el trigal de tú cabello.
y que a esos dos grandes soles tiernos
yo saludaba con mordiscos de mendigo hambriento.
Que recorriendo despacio el camino de tú espalda
me dirigía cruzando el puente delicado de tú cuello
a hundirme tranquilo y desesperado
con todo el cuerpo en el trigal de tú cabello.
Soñé que en tú entrepierna habitaba
y que tus muslos eran mi campo de cacería
y cuando a mi cálida guarida regresaba
de sus humedades mi lengua ávida bebía.
Que la entrada de esa casa era tú pubis,
y que tus muslos eran mi campo de cacería
y cuando a mi cálida guarida regresaba
de sus humedades mi lengua ávida bebía.
Que la entrada de esa casa era tú pubis,
que era como un suave campo de hierba
que yo recorría con mis manos inquietas.
Y que las colinas de tus nalgas
que yo recorría con mis manos inquietas.
Y que las colinas de tus nalgas
eran los montes sagrados
donde iba a depositar mi ofrenda caliente
apurada, respetuosa e insolente
que tú imagen
de madre mujer y loba en celo
supo tejer hoy en mi mente....
donde iba a depositar mi ofrenda caliente
apurada, respetuosa e insolente
que tú imagen
de madre mujer y loba en celo
supo tejer hoy en mi mente....
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