miércoles, 13 de abril de 2011



Ángel mio

Susurre a tú oído,

mil veces tú nombre,

recorrí tú piel con mi mirada,

impregné tú espacio de mi aroma,

te dí un beso en la frente al despedirme,

lo único que no pude

fue quererte despertar de tú sueño,

en ese en donde traviesamente me metí,

en ese en donde estábamos

los dos en un espacio de luz,

solos tú y yo,

¿Sabes? lo único que olvidé,

fue mi corazón,

que se quedo allí contigo y

con el paso del tiempo

te hiciste dueña de el.

Muchas noches

elevo mi mirada al cielo,

y suspiro por oler tú pelo,

acariciar tú piel,

beber de tús labios

y abrazar tú corazón.

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