Que los días se escapen deprisa
y las noches se me pasen en blanco
mientras me quedo pensando
en el par de secretos que guardas
entre los rincones de tú cuerpo....
Los pliegues de mi almohada,
me susurran una y otra vez,
sin parar, tú nombre
hasta que llega el amanecer.
Por las noches, en lugar de descansar,
(otra vez las palabras y el pensar)
me siento como un explorador
que busca fortuna en tú mirada
y suspiro por escapar muy lejos
contigo mi princesa
cada madrugada,
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