jueves, 28 de abril de 2011



Ángel mio.
Susurre a tú oído,
mil veces tú nombre,
recorrí tú piel con mi mirada,
impregné tú espacio de mi aroma,
te dí un beso en la frente al despedirme,
lo único que no pude
fue quererte despertar de tú sueño,
en ese en donde traviesamente me metí,
en ese en donde estábamos
los dos en un espacio de luz,
solos tú y yo,
¿Sabes? lo único que olvidé,
fue mi corazón,
que se quedo allí contigo y
con el paso del tiempo se endureció
hoy veo un día lleno de esperanza y
elevo mi mirada al cielo,
por ver tú pelo, acariciar tú piel
beber de tús labios y abrazar tú corazón.

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