Entonces
No me hagas caso,
no me escuches, no me mires,
no me tientes ni me quieras
si te digo que te quiero,
pero cuándo
me escuches
y descubras el secreto de mi voz,
me mires
y encuentres encendida mi pasión,
me tientes
y te encuentres frente a mi corazón,
entonces
no te sientas perdida ni desconfíes
de las manos
que palpan y te buscan,
de los labios
que susurran y te besan,
de los sueños
que acarician y te sueñan,
entonces niña,
dará igual lo que pienses,
no te quepan dudas
aunque no te lo diga,
aunque no te lo creas,
entonces te querré siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario