sábado, 23 de abril de 2011



Confesiones


Para escapar de ti

necesito un cansancio

nacido de ti misma:

una duda, un rencor,

la vergüenza de un llanto...

El miedo que me da poner

sobre tú frágil boca

la forma impropia

y brusca de mis labios

o la rudeza de mis dedos..

Deseo tú aliento

porque fui yo , solo yo

quien se ahogó en el anhelo,

no sirvieron mis noches vacias

ni mi voz, ni mis recuerdos...

No sirvió mi esperanza,

era yo, solo yo

quien creyó que esos ojos

eran el mismo cielo,

y fueron estrellas distantes.

Alcanzarlos fué un sueño.

tú justificas mi existencia

si no te conozco, no he vivido;

y si muero sin conocerte,

no muero, porque no he existido...



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...