Dejémoslo así,
digamos que fuiste tú
quien ganó la carrera,
y que el premio fué otra carrera,
y que no bebiste el vino de la victoria
sino tú propio sudor,
y que jamás escuchaste vítores
sino ladridos de perros,
y que tú sombra,
tú propia sombra,
fue tú única
y desleal competidora.....
digamos que fuiste tú
quien ganó la carrera,
y que el premio fué otra carrera,
y que no bebiste el vino de la victoria
sino tú propio sudor,
y que jamás escuchaste vítores
sino ladridos de perros,
y que tú sombra,
tú propia sombra,
fue tú única
y desleal competidora.....

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