Que la PASIÓN, incluso la más fuerte, se
desvanece y el aburrimiento y la monotonía pasan a ocupar su lugar, eso
no es nada nuevo, por qué el amor, ése que se describe en los libros y
en las películas, resulta ser una mera fantasía,
y cuando eso ocurre se nos abren dos opciones, romper o engañar, para
renovarse y para recordar cómo era esa poderosa sensación que te
devoraba el estómago cuando pensabas en ella (o en el) Pero en la
inmensa mayoría de las veces se sigue así, atrapados en un círculo
vicioso de hipocresía, en el que ninguno de los dos tiene el valor de
decirle al otro que el sentimiento ha CAMBIADO, que se ha AGOTADO y que
ha DESAPARECIDO.
-¿Que tristeza, no?-
-¿Que tristeza, no?-

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