martes, 14 de agosto de 2012



Iban tres personas caminando por una vereda de un bosque; un sabio con fama de hacer milagros, un poderoso terrateniente del lugar y, un poco más atrás iba un joven estudiante, alumno del sabio.
Fué entonces cuando el poderoso terrateniente dirigiéndose al sabio dijo: -"Me han dicho en el pueblo que eres una persona poderosa y que inclusive puedes hacer milagros".
-"Soy una persona vieja y cansada"...¿Como crees que yo podría hacer milagros? respondió.
-"Me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos... esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso".
-"¿Te refieres a eso?... Tú lo has dicho, esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso... no un viejo como yo,,,esos milagros solo los hace Dios, yo solo le pido que le conceda un favor para el enfermo o para el ciego y todo el que tenga fé suficiente puede hacer lo mismo.
-Yo quiero tener la misma fé para realizar los mismos milagros que tú haces,,, muéstrame un milagro para poder creer en tú Dios.
Ante la insistencia de aquel hombre poderoso, el sabio acepto mostrarle tres milagros,,  y así, con la mirada serena y sin hacer ningún movimiento le preguntó:
-¿Esta mañana volvió a salir el sol?
-Si, claro que sí.
-Pues ahí tienes un milagro.,,,el milagro de la luz.
-No, yo quiero ver un verdadero milagro, oculta el sol, saca agua de un piedra.,,, mira, hay un conejo herido junto a la vereda, tócalo y sana sus heridas.
-¿Quieres ver un verdadero milagro, no es verdad que tú esposa acaba de dar a luz hace algunos días?.
-¡Si! fue varón y es mi primogénito.
-Ahí tienes el segundo milagro, el milagro de la vida.
-Sabio...tú no me entiendes, lo que yo quiero es ver un verdadero milagro.
-¿Acaso no estamos en época de cosecha, no hay trigo donde hace solo unos meses había tierra?
-Si, igual que todos los años.
-Pues ahí tienes el tercer milagro...
-Creo que no me he explicado, lo que yo quiero...
Sus palabras fueron cortadas por el sabio, quien convencido de la obstinación de aquel hombre y seguro de no poder hacerle comprender la maravilla que existe en todo aquello que le había mostrado, señaló:
-Te lo he explicado bien, y he hecho todo lo que podía hacer por ti, si lo que encontraste no es lo que buscabas, lamento desilusionarte, yo he hecho todo lo que podía hacer.
Dicho esto, el poderoso terrateniente se retiró muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba,, el sabio y su alumno se quedaron parados en la vereda y cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos como para ver lo que hacían el sabio y su alumno, el sabio se dirigió a la orilla de la vereda, cogió el conejo, sopló sobre él y sus heridas quedaron sanadas; el joven estaba algo desconcertado:
-Maestro te he visto hacer milagros como este casi todos los días, 
¿Por qué te negaste a mostrarle uno al caballero?
-Lo que buscaba el no era un milagro, sino un espectáculo, le mostré tres milagros y no pudo verlos,, para ser rey primero hay que ser príncipe, para ser maestro primero hay que ser alumno… no puedes ver grandes milagros si primero no aprendes a ver los pequeños milagros que se te muestran  
día a día.....

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...