La fecha de caducidad de tus “Te quiero”,
llevo impresa en el revés de tú mirada,
eso no me aparta del vicio de quererte;
pero, a menudo, transforma mi vida
en un campo minado.
En este tiempo de besos y caricias no dadas,
he aprendido que a veces,
el amor es cosa de "dos menos uno"
Se han pegado tantas veces mis labios a tú escarcha,
que vencido por no tenerte a mi lado
y aún sabiéndome interino de tú cuerpo,
contengo los huracanes con mis manos,
y espero con calma que pase la tormenta
buscando otro cielo por tú boca,
y retando a un duelo a tus caderas,
¡Así que ya ves!
Aquí me tienes
jugando con fuego
y muriendo de frío..
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