sábado, 23 de febrero de 2013


Aunque yo no me mueva, la lluvia se mueve y me cala por dentro sin mojarme por fuera, dejando mis adentros encharcados, ¿Alguien puede explicármelo? La puta Ley de los vasos comunicantes, ¿No es eso?
El agua está fría y duele al pasar por la garganta, las gotas no se mezclan al juntarse, no, sólo chocan entre ellas como si fueran bolas de cristal, y algunas se rompen, sí, y me desgarran la tráquea y la sangre me ahoga, no puedo respirar, y pienso en dejarte un mensaje, pero mis dedos son mucho más orgullosos que yo, y pronuncio tú nombre pero solo salen pompas sordas que por supuesto no te llegan, nada te llega aunque no seas sorda, ni ciega, nada te llega porque la vida te ha hecho 
tímida, hermética y desconfiada.
Y de seguir así, ahogándote en la soberbia, solo sabrás de mí por mi esquela en el periódico, pero tú tampoco lees el periódico, ¿Verdad?.

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