Despues
de leer al detalle los papeles de un tal Bárcenas, ya sabes, esas
columnas con el DEBE, el HABER, y el SALDO de la supuesta contabilidad B
del Partido Popular, sentí cierta envidia, así que decidí probarlo a
mi manera, y no, no me refiero a llevar unas cuentas paralelas (mi
economía no da para tanto) sino a escribir en un papel el DEBE, el HABER
y el SALDO de mi propia vida a modo de examen
de conciencia, o de juego, o como quieras llamarlo, así que compré uno
de esos libros de contabilidad y comencé a darle vueltas, en el DEBE,
pondría mis logros, escribiría todo lo que he conseguido hasta la fecha;
aquellos méritos de los que estoy orgulloso, en la columna de HABER,
todo lo pendiente, lo que me queda por hacer o me gustaría hacer y aún
no he podido o bien todos esos defectos que tanto me cuesta pulir, lo
suyo sería cuadrar mis cuentas y alcanzar un SALDO cero, creo, bueno,
supongo, que la felicidad es eso. "El SALDO cero" Todos nacemos con
SALDO negativo y las columnas vacías, pero a medida que crecemos, el
HABER se convierte en DEBE y nuestro SALDO va engordando, yo ahora llevo
este libro de contabilidad en la guantera de mi corazón, y en el DEBE
anoto cada nuevo logro, o todo aquello que me hace sentir bien, en el
DEBE, por ejemplo, anoté cuánto te quiero, en el HABER, sin embargo,
cuánto te echo de menos, porque a medida que te alejas, mi SALDO se
vuelve cada vez más negativo, y me cuesta asumirlo, por eso he decidido
contratar los servicios de un calígrafo, sólo espero que el informe
caligráfico demuestre que esa letra que aparece en el saldo de mi vida
no es mi letra....
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