Si, lo sé, yo tambien me he dado cuenta que cuando escribo siempre tiendo a dejarme llevar por el oído en el uso de las comas en lugar de seguir las típicas normas de escritura, creo que lo hago porque cuando escribo algo para tí, de mi interior salen las palabras con música incorporada, con su ritmo adecuado, y cada coma es un golpe de batuta, según coloque la coma, así respirará el texto y podrá leerse como quien lee una partitura, (Al menos esa es mi idea)
Mi obsesión por las comas ha llegado a tal punto que incluso guardo unas cuantas comas extras en un rincón de mi cerebro, fuera de la literatura las uso poco, pero las uso, sobre todo cuando alguien me habla atropellado, sin pausa ni aliento, le tiendo una para que la chupe y se disuelva en su boca, en realidad son orfidales y es cierto que producen adicción, pero ‘adicción’ también significa ‘falta de dicción’, y si sufren el mono, los monos no tienen ritmo, allá ellos. También las uso cuando en mis sueños te veo dormida, entonces suelo colocarte "con mesura" una coma en tú ombligo, y mis ojos y mis dedos sienten la pausa precisa, o preciosa, y al sumarte comas entro en coma en tú cama, después vienen los puntos suspensivos…
Mi obsesión por las comas ha llegado a tal punto que incluso guardo unas cuantas comas extras en un rincón de mi cerebro, fuera de la literatura las uso poco, pero las uso, sobre todo cuando alguien me habla atropellado, sin pausa ni aliento, le tiendo una para que la chupe y se disuelva en su boca, en realidad son orfidales y es cierto que producen adicción, pero ‘adicción’ también significa ‘falta de dicción’, y si sufren el mono, los monos no tienen ritmo, allá ellos. También las uso cuando en mis sueños te veo dormida, entonces suelo colocarte "con mesura" una coma en tú ombligo, y mis ojos y mis dedos sienten la pausa precisa, o preciosa, y al sumarte comas entro en coma en tú cama, después vienen los puntos suspensivos…

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